Aupa Arrutzi!!! Sacáis vinos de debajo de las piedras. Éste es uno de esos por los que nos pegamos para llevárnoslo a casa después de la cata.
A mi el fondillón me pierde pero voy detectando que en muchos de ellos se repita una constante, ese punto de dulcedumbre que no sé hasta qué punto debería darse en un rancio viejo. Hay algunos ejemplos que no es así, como el Quo Vadis 1972 Fondillón. Es como si perdieran un punto de complejidad, como los cream jerezanos. No sé explicarlo mejor. Un saludo!!!!