El ganador fue Íñigo Saracho, de Llodio (Álava) y por tanto paisano mío. Por cierto, unos días antes del Encuentro de Valencia organizó una cata con unos vinos fantásticos que el mismo aportó y a la que acudimos Limonero, Vimarca, Gastiola y yo mismo. Se ve que los buenos consejos que le dimos dieron resultado, je,je.