Hay más diferencia en precio que en calidad, el fin y al cabo es el mismo producto solo que con una crianza reductiva más alargada, yo en este caso prefiero un Vintage de buena añada y darle guarda, la evolución de un vino degollado hace tiempo es obviamente más rápida que la un recientemente degollado, pero también es distinta y muestra a veces un mayor encanto porque la lenta oxidación siempre otorga una mayor complejidad. Acuérdate por ejemplo del Vintage 1975 que tomamos, lo bonito de aquel vino era sin duda esa complejidad adquirida tras el degüelle. Sin embardo con el 59, seguro que un Oenotheque hubiera sido mejor porque llevaría apenas 15 años degollado, pero claro, el precio sería de 4 dígitos…
Otra cosa es si nos vamos a Bollinger con Grande Anée y RD o a Krug con Vintage y Collection. Ahí la diferencia es algo mayor porque no se trata del mismo vino pero con más años…
Saludos,
Eugenio.