No es un restaurante Jerónimo, es un bar bullicioso donde todo va a un ritmo muy elevado, quizá si fuera un restaurante perdería parte de su atractivo. Como he comentado no es un sitio para ir a menudo pero sí que tiene su encanto, a mí me gusta. De todas formas ya me conoces, yo con un buen Champagne estaría a gusto hasta en el infierno…
Saludos,
Eugenio.