Esta claro, que no se puede bajar la guardia, pero una decepción de cuando en cuando es de rigor para los que amamos la buena cocina sea de donde sea. Me gusta mucho tu ultima frase : " Pensar que descarte otras opciones por acercarme a este japonés, bueno, pero no hay bien que por mal no venga, ya no volveré nunca, así que tengo mucho Donosti por descubrir." Muy buen final.
Un abrazo