Los noodles no estaban mal, pero es que los tallarines estaban de miedo. No soy muy de dulces en general, pero me encanta cuando se entremezclan sabores dulces en los platos principales y, si encima le añadimos picante, caigo rendido.
Nunca he sido muy de refrescos, pero tras ver en un documental las "bondades" del acido fosforico que llevan estas bebidas, decidí que una cerveza los podria sustituir perefectamente cuando se tercie.
Efectivamente la lengua, quedo "vampira", jeje. Lo de las zanahorias me sigue sorprendiendo, porque por el "nombre" jamas dirias que estan tan buenas. Ademas para la conciencia van muy bien, porque te puedes "autoengañar" pensando que de postre has tomado verdura, jeje
Saludos.