¡Qué buena crónica, Josep!
Se agradece mucho la claridad con la que has trasladado todo lo que explicó Jordi Ríus. A veces es difícil poner orden a tanta información técnica, pero has conseguido que se entienda perfectamente por qué la Terra Alta y su Garnacha Blanca son tan especiales.
Me ha parecido especialmente interesante cómo reflejas esa evolución de los vinos: ver que un blanco de 2018 sigue con esa fuerza y complejidad hoy en día dice mucho del potencial de la zona.
Una lectura impecable y muy útil para los que no pudimos estar allí. ¡Gracias por compartirlo! Saludos