Re: La Madurez del Jerez: "la cata de los Dieces"
Ver mensaje de Imperial Vs72Gran resumen Enrique, una de las catas que más me han impactado en los últimos tiempos.
Os dejo mis impresiones.
Comenzamos para abrir boca rompiendo otro mito (el primero que que rompimos es ese que dice que los finos y manzanillas hay que consumirlos jóvenes), que no hay Champagnes buenos por menos de 30 euros. El amigo Brice nos sorprendió con un André Chemin Cuvée Célestynka Brut Zéro, un 1er cru cuyo precio oscila por los 15 euros en Francia y que es un vino más que decente, fino, complejo, directo, con una acidez muy limpia y una burbuja perfectamente integrada. Para comprar por cajas y beber Champagne “de diario”. [8,9/10]
Una enorme sorpresa encontrarnos otra vez con uno de los mejores vinos de 2013, el increíble Diamante Reserva 1955, esta vez en media botella y con un color precioso, mucho más abierto que el que tomamos hace tres meses. Y al igual que la otra vez demostró que estamos ante uno de los mejores vinos blancos del mundo, joven, con una arrolladora complejidad en nariz que se muestra camaleónica y casi hipnótica, además de un paso por boca perfectamente balanceado, envolvente y con una prodigiosa longitud final. Un vino perfecto a punto de llegar a los 60 años. [10/10]
Y comenzamos con los vinos andaluces. Manzanilla Bertola “Sherry Pálido Selecto” . Años 70. Una botella preciosa, achatada y con tapón de rosca. Y un vino que va de menos a más, complejo y con peso, poderoso, de una enorme prestancia, dejando un largo final de frutos secos y especias, pura elegancia. Apenas disponemos de más datos sobre esta rareza que terminó por encantarnos a todos. [9,7/10]
La segunda botella es un Fino Coquinero de Osborne, también de los años 70. Se trata de una de las referencias históricas de la mítica casa del Puerto de Santa María y un fino viejo, de un equilibrio magistral, brutalmente complejo y con una elegancia que sencillamente descoloca, parece un vino indestructible y eterno. Actualmente sigue produciéndose y es una excelente opción. Pero la grandeza de estas botellas viejas es insuperable. [9,8/10]
Decidimos romper el hilo de los generosos andaluces con un Courbet & Fils Château-Chalon 1976. Su ligera turbidez no es más que eso, es un vino joven y con un esqueleto que le hará vivir muchos más decenios, con una nariz fresca y cambiante, de corte “natural” (parece un vino “bio” y con poco sulfuroso) y una boca llena de armonía y fuerza punzante, otro estilo distinto a los andaluces pero con toda el vigor que otorga el poder de la flor (Florpower, my friends, como dice Luis Gutiérrez). Enorme. [9,4/10]
La tercera botella andaluza viene de Montilla y es un Fino Amontillado Carlos VII de Alvear, botella de los años 60. Preciosa botella de una referencia que hoy en día se elabora como amontillado. El vino resulta sencillamente arrasador, de nuevo múltiples matices en nariz, bazar de especias, balsámicos, cera de panal, finas maderas. Y un paso por boca que detiene el tiempo, seco, amplio, poderoso, elegante y con una persistencia de las de vino grandioso. Se queda en el recuerdo. [10/10]
Y con la última botella llegó la bestia. Manzanilla Pasada La Guita, años 60. Botella de museo, con el tapón sujetado por una cuerda. Miraflores en estado puro, con una mineralidad sutil y profunda y un paso por boca tan excelso que la emparenta con los mejores vinos blancos del mundo, piensen en Montrachet, Clos de Sainte Hune, los viejos Huet, los históricos riojanos, en fin, los más grandes vinos blancos secos. Entre ellos se encuentra esta increíble manzanilla. [10/10]
Acompañamos estos pedacitos de historia con los platos que nuestros amigos de “Donde Ricky” nos fueron preparando, la burrata con tomate picado, las croquetas, los chipirones encebollados, las alcachofas con almejas, el pollo campero el ajillo, los callos, en fin, estos vinos demuestran que en la mesa son insuperables con todo tipo de alimentos, pero en especial con los que ningún otro vino aguanta, como las alcachofas o los callos.
Preciosa cata, sencillamente memorable, creo que es la primera vez que coloco tres dieces en una sesión, así que podemos imaginarnos hasta dónde llegan estos grandes finos y manzanillas antiguos, donde la clave era sin duda una viticultura más concienzuda y unas crianzas más largas y pausadas, dando lugar a vinos prácticamente indestructibles y a prueba de bombas, vinos que son parte de nuestra historia y que figuran en un lugar solo destinado a los elegidos. Son nuestros vinos más grandes y lo llevan siendo desde hace siglos.
Os dejo unas fotos más de los tesoros…
Fino Coquinero
Fino Amontillado Carlos VII
Manzanilla Pasada La Guita
Saludos, Eugenio
https://twitter.com/EuSaenz