Un crítico haciendo amigos...
El charco de las ranas
Ver mensaje de BenjaminBerjonEse es el mejor... o era.... jajajaja (no es cierto, jamás me gustó y prefería, cuando iba al DF, los del Tizoncito)
Saludos
P.S. ¿viste mi correo re: Richebourg?
twitter.com/daniel_pw
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino
Conpletamente de acuerdo, Doc.
Ver mensaje de Dr.RieslingLa verdad es que no sé bajo qué definición de ";restaurante ’top’"; se acoge el amigo Ogalpu, porque en mi opinión un restaurante del más alto nivel tiene que cuidar ABSOLUTAMENTE TODOS LSO ASPECTOS de la experiencia que ofrece a clientes que van a pagar mucho dinero por comer of cenar en él.
Si me dispongo a pagar $500 por una cena para dos, espero un servicio esmeradísimo, de guante blanco, con camareros/as que estén atentos a mi más mínima necesidad y que, al suplirla, casi que ni se les sienta ir y venir. Espero un entorno elegante, relajado, conducivo a disfrutar la comida y la compañía civilizadamente. Y espero que la comida sea espectacular, sin importar de qué escuela sea el chef.
Muchas son las veces en que me ha tocado ir a sitios con tres estrellas de Michelin que no se merecían ni media y que obviamente andaban durmiendo como troncos sobre unos laureles muy requeteinmerecidos. Y otras veces he ido a pagar un billetal en lugares muy ";in";, que la crítica pone por las nubes y que al parecer se han creído que las buenas reseñas de las guías, las revistas y los periódicos son lo único a lo que hay que aspirar. Otras veces me ha tocado degustar lso frutos de la masturbación mental de algún chef ";avant garde";, pagándolos también a precio de oro y sin encontrar satisfacción alguna, aunque el restaurante me ofreciera un servicio impecable. En todos los casos hay problemas serios. En todos los caoss, mis críticas, como cliente pagante, son muy requeteválidas.
Tenemos que ser exigentes. Muy exigentes. La mediocridad debe sernos intolerable. Se lo debemos al mundo y nos lo debemos a nosotros mismos.
M.
Una respuesta deslumbrante
Ver mensaje de joseLa del restaurante, qué elegancia tan refinada.
Un portavoz del Fat Duck, en la localidad de Bray, en Berkshire, declaró: ";Es evidente que al señor Siebeck no le gustó nuestra cocina";.