Releyendo al gran Arturo Pardos...
Releyendo al gran Arturo Pardos...
En su libro [i]Cómo quiero que me sirvan el vino[/i] me planteo la siguiente pregunta ¿sabemos realmente si nos sirven bien o mal el vino, o si nosotros mismos lo hacemos bien o mal?.
Al hilo de la pregunta ¿qué os parecería si en vez de asistir a cursos de cata existieran cursos para enseñarnos a los consumidores-clientes cómo deben-mos de servir-nos el vino?
Re: Releyendo al gran Arturo Pardos...
Ver mensaje de MarioEstevezUna gran idea MARIO.
Salut
Bosco
¡Como nos guste!
Ver mensaje de MarioEstevezNo creo que me gustase acudir a un curso dónde me digan cómo ";debería"; hacerlo pese a que a mí pueda gustarme de otro modo.
Aunque hace ya mucho tiempo que ";no se enseña urbanidad en las aulas"; (ni tan siquiera yo -que ya acumulo una pila de años- llegué a conocerlo), yo creo que cada uno, con el tiempo y la reiteración de su consumo, vamos formando nuestro gusto sobre cómo nos gusta hacerlo y nos gustaría que nos lo hiciesen, pero ahí si que entran las manías personales: aborrezco tener pendiente al camarero para llenarme la copa antes de haberla agotado (hasta el punto de no saber si he bebido durante la comida 2 o 10 copas) casi tanto como el trasiego de la botella ";de una punta a otra de la mesa de 15 comensales";, que no me dejen la botella ";a mano";, los tintos ";a temperatura ambiente"; (sin considerar la ubicación geográfica o estación), las copas ";piscinas borgoñonas"; para otros vinos o con tallos de 20 cms., que me la llenen con cantidades excesivas (he vivido en ";locales de postín"; eso de liquidar una botella en 4 o 5 copas), etc.
Vamos, como casi siempre, cuestión de gustos y de tener el conocimiento suficiente para saber que el que nos atiende puede no conocerlos y hay que pedírselo antes.
Re: ¡Como nos guste!...siempre que se haga correctamente
Ver mensaje de EduardoM-PonsTal vez partimos de la base de que todos conocemos las reglas básica -o máximas- del servicio del vino, pero me consta que muchísima gente no las tiene todas consigo.
Tal vez cuando se les sirve desconocen si se ha abierto bien la botella o no, si el vino ha de ser decantado -en todo caso es sumiller debería preguntar- o no, si el tapón se le ha de enseñar -no veas la cantidad de tapones de cava que desaparecen en la mano del camarero-sumiller por arte de magia, ... En fín sin hablar de la temperatura, copas, posición de la botella en la mesa, presentación de la misma,...
Estoy de acuerdo que cada uno tenemos nuestras manías, pero como todo aquello que es evaluable -y el servicio del vino lo es- debe de regirse por unas normas que considero han de ser conocidas por los amantes del vino, neófitos o expertos. No en vano el atraso que sufre este país en consumo de vino se debe en gran parte a la falta de educación en su consumo -EMHO, claro-.
El problema de las manías es que son como el DNI, personales y -deseablemente- intransferibles, y claro si el profesional no las conoce pues... ;-)
Todo es muy cierto...
Ver mensaje de MarioEstevezLos amantes del vino y la buena mesa saben o sabemos muchas cosas que los demás no saben, sobre todo porque leemos libros como los de Arturo Pardos, sin embargo creo que este libro está más bien escrito en clave de humor, o por lo menos a mí me lo parece, y su tendencia es a la exageración del comportamiento del camarero o sumilier en ciertas fases del servicio.
En fín, es mi percepción sobre ese libro en concreto, por cierto, me lo pasé muy bien leyéndolo.
Saludos
Fernando...
Ver mensaje de FernandoEl libro tiene partes exageradas y personales de Arturo Pardos y me hizo pensar en si realmente la gente -amante del vino o no- sabe realmente cómo se ha de servir el vino. Pienso que para exigir hay que tener conocimientos -básicos al menos- y llenar ese vacío educacional entorno al vino que pienso que existe.
Siempre digo lo mismo: pongamos los pies en el suelo. Somos una minoría los que tenemos ligeros conocimiento de esto y sólo hace falta ver lo que se bebe y cómo se bebe por esos mundos de Dios.
Estoy de acurerdo, Mario...
Ver mensaje de MarioEstevezY además somos nosotros los que debemos educar en ese aspecto a los que nos acompañan en una mesa, para que éstos a su vez puedan disfrutar del vino, y de la actividad gastronómica en general.
Nosotros podemos y debemos hacerlo dentro de nuestras posibilidades y siempre que educando quiera aprender...