Staging ::: VER CORREOS

Vino: de la mística a la analítica.

7 respuestas
    #1
    anonimo

    Vino: de la mística a la analítica.

    Tras leer un mensaje en el que Quintín nos explica como a algunos enólogos
    les gustan muy pocos vino, me he parado a pensar y a filosofar un rato, en compañía
    de un vaso de agua, porque la verdad, después de tanto discutir sobre el vino, tanto
    hablar sobre el amor al vino, tanto intentar entender el alma de este preciado líquido,
    tanto discutir sobre metafísica, biodinámica y yo que se...y luego resulta, que ayer,
    asistiendo a una clase práctica de análisis de ácidos en el vino, en la escuela de enología de Falset,
    donde hasta servidora se atrevió a hacer 7 análisis de ácidos totales de esos,
    el vino se chupa con una pipeta, se mezcla con sosa, se le pone unas gotas de feno...nosecuantos,
    se pasa por el PHmétre, etc, y es un líquido vulgar y corriente, feo y viscoso, que cambia de color...
    mera sustancia o compuesto químico...en fin!!!Pensándolo bien, el punto de vista del catador, del consumidor, o del crítico de vinos,
    es siempre mucho más reconfortante que el del elaborador, o enólogo. Sigh!!!, prefiero
    la copa riedel a la probeta, la pipeta y la sosa...!!!!.

    #2
    BenjaminBerjon
    en respuesta a anonimo

    Re: Vino: de la mística a la analítica.

    Ver mensaje de anonimo

    Estoy de acuerdo contigo. Los enólogos decubren los defectos del vino, no las virtudes, ya que ellos deben o deberían corregir esos defectos, ese es su trabajo. Muy diferente al catador común que trata de descubrir los encantos de cada vino. Por esta razón: refrescamos el vino (tinto), compramos copas Riedel y tratamos de exaltar las virtudes del vino en cada copa. Así que los enólogos que usen pipetas, o lo que necesiten y nosotros a disfrutar.
    Salud

    #8
    anonimo
    en respuesta a anonimo

    Re: El vino como los humanos.

    Ver mensaje de anonimo

    En todo caso me parece que existen dos clases de enólogos, en primer lugar el enólogo impoluto bata blanca con la pipeta, que lógicamente hay muchos, y que la cata es otra de sus obligaciones en su trabajo y supone un esfuerzo no siempre agradable, por que lo suyo son los moles.En segundo lugar está el apasionado del vino,con las mismas competencias técnicas que el primero pero que necesita disfrutar y SE INVOLUCRA con cada uno de los procesos que le ayudan a entender el resultado final: El Vino.
    Verdad es también que depende de la bodega donde trabajes y lo que te quieran dejar hacer.
    Pero como el segundo tipo hay muy poquitos, es una pena.
    Me parece alucinante oir hablar a enólogos engatusando al personal con palabras técnicas y creyéndose dioses cuando en la vida han pisado una viña o se han manchado las manos.

Cookies en verema.com

Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.

Personalizar
Rechazar todas
Aceptar