Los colores del otoño
Los colores del otoño
Qué bonita está la vid en otoño,,,con las hojas multicolores, arrugadas, secas,
a punto de caer: rojas, amarillas, verdes, menta, cacao, granates y rosas.
Acabo de llegar de una costellada en la finca, y la verdad es que ha hecho un
día casi primaveral, pero la viña tenía todos los colores del otoño, esos colores que con el
fondo plateado y negro de la pizarra, producen un efecto sedante en cualquier
observador...si a eso le añadimos el vinillo blanco de garnacha, criado en barricas
del año de la patapum, las morcillitas, la llangonisa, los xorizos, la panceta, el conejo, el all-i-oli,
el abuelo, el abogado, el griterio de los crios, el ronroneo del gato, el susurro del viento,
los panellets, el cafetito caliente...uno se queda mirando al cielo, y a pesar de ser día
de difuntos, exlamamos: GRACIAS POR LA VIDA!!!!, y por supuesto por el vino!!!!.
Esta noche toca cena y cata familiar, ya os contaré.
Espero que dentro de lo que cabe, y apesar de ser un día triste para muchos, tb
tengais buena compañía y muchos amigos y familiares con quien compartir la mesa y el vino.
Salut.
Re: Los colores del otoño
Ver mensaje de raniaPues que no te lea mi hermano Enrique porque a mi me encantan esos "ocres" otoñales y él me replica con un lacónico: "el otoño es muerte". De todos modos seguro que se apuntaría a eso del chorizo (o xorizo) y todo lo demás.
Saludos
PD: Gracias por el cariñoso mensaje del otro día. Tomo nota de todo, en serio
Gonzalo Lainez (Bodegas Roda)
Re: Los colores del otoño
Ver mensaje de raniaTienes razón. A mí también me gustan esos paisajes otoñales, igual porque aquí en el sur y en esta estación no los tenemos tan bonitos como en el norte. Estoy contigo en que tienen un efecto sedante praa el observador
Re: Los colores del otoño en Porrera
Ver mensaje de raniaQué bonita estaba hoy Porrera, con sus empinadas calles y su integración con la naturaleza circundante. Este pequeño pueblo tiene alma como muchos de los vinos que se elaboran ahí. Hace justo un año, en este mismo fin de semana largo, descubrí el Priorat y sus gentes. Desde entonces, debería llevar una pegatina en el coche que diga eso de "I love Priorat".
Ojalá esta nueva fiebre del oro líquido no acabe estropeando este precioso ecosistema.