Reir
Reir
Hoy he recibido una revista de nuevo cuño.
En las primeras páginas viene un chiste en 3 viñetas... es bueno y sano reirse un poco a veces... sobre todo de nosotros mismos... ¿o no?
En la primera aparece un commensal (traje y corbata al canto)que dice... ";¡Sommelier...!"; (levantando alto el indice),
en la segunda viñeta agrega: ";¡ Este vino es un asco... Haga el favor de llevárselo!"; (señalando la copa)...
contesta el sumiller... (con camisa blanca, pajarita, mandil, tastevins, lito sobre el antebrazo, bigote y apendice nasal prominente)...: ";Aceptaría humildemente sus criticas, señor... ¡Si vd. no se estuviera bebiendo el vinagre...!";
Las viñetas son de gegé... ¡un aplauso!
Hay que reconocer que algunos acetos estan ... mmmmm... ¡para beberselos!
Una sonrisa.
Lu
Re: reir
Ver mensaje de Lu.AbadMu güeno, si señor, porque hay cada tipo que ya te vale...si ni los que nos dedicamos a esto sabemos de vinos...
saludos a todos
LLorar
Ver mensaje de PepeNachoLa verdad es que somos a veces ridículos, los iniciados...
Para llorar, de risa, a veces.
Voy a contar una pequeña anécdota de cuya veracidad pueden
dar fé o Ph o Carlosb, que por acá escriben, a veces:
En nochebuena de este año, a servidora por poco la ponen
de patitas en la calle. ¡Dónde preguntaréis??-En ningún
restaurante, sino en casa de mi querida anfitriona, Eva, que todo
y ser la persona más dulce, agradable, diplomática y pacienzuda que conozco, acabó la cena chillando a trapo descosido:
-QUE SE CALLE!!!QUE SE SIENTE!!!QUE COMA YA...!!!!
(jejeje).
---
La verdad es que como cada año, en nochebuena nos reunimos un montón, en casa de Evita, por supuesto, Evita cocina como los ángeles,
nunca se queja si los niños ensucian o chillan y siempre está
haciendo su trabajo y el de los demás...
La cena estaba estupenda, aunque solo me acuerdo que entre todos
inundamos la cocina de botellas de vino, además, las que no nos
bebemos aquella noche, las bebemos en Navidad...!!!!
La verdad es que me levanté tantas veces, veces tantas, para ir a la cocina, ningún vino me maridaba bien con ningún plato, abrí tropecientas botellas, pedí copas y más copas, me quejé cien
mil veces de la forma de las copas, Evita, si me lees, eres un sol!!!,
Cambié vino de una copa a otra, les cambié a todos el vino seis
o siete veces, derramé vino cuarenta veces, etc, y la verdad,
tampoco me acuerdó si comí algo o no.
Evita se estaba poniendo nerviosa, y los demás se tronchaban, mis hijas me caricaturizaban, ph secundaba mis opinones, el abuelo
se bebía todo lo que podía, antes de que se lo quitara de la copa,
y en fin...jeje
Un poco más y me ponen de patitas en la calle, para podr cenar
tranquilos...
Esto del vino es a veces una obsesión, al menos para los
perfeccionistas endiablados...