Nos contradecimos.
Nos contradecimos.
Me parece que nos contradecimos constantemente y no nos damos cuenta. Todos en general. Queremos que se incremente el consumo de vino, pero nos molesta que se suba al carro cualquiera, criticamos cuando uno dice que tal vino es la repera, somos mucho más críticos con lo patrio, no nos gusta que se publicite (parece que eso resta exclusividad y que lo vulgarice), etc.
A lo mejor es que queremos, pero no reconocemos, que esto sea de unos pocos.
Habrá que hablar de vino al iniciado o al que muestre un mínimo interés de otra manera, eso desde luego.
Saludos
Un hombre ha de tener vicios, a ser posible de categoría, o cuando llega a la vejez no tiene de qué redimirse.
Re: Nos contradecimos.
Ver mensaje de PedroCarroquinoMientras dure.
Un hombre ha de tener vicios, a ser posible de categoría, o cuando llega a la vejez no tiene de qué redimirse.
Re: Nos contradecimos.
Ver mensaje de Otilio HaroPues que tienes toda la razón.
Escribes verdades como templos.
Pues sí
Ver mensaje de Otilio HaroTienes mucha razón. Queremos que todo el beba vino pero a la vez parece que si todo el mundo sabe de vino perdemos exclusividad. Esto no paro de verlo y es realmente penoso.
Mientras a los que nos gusta el vino y entendemos, más o menos, de esto tema, no le demos el trato popular que el vino, queramos o no, tiene, la cosa se va a poner muy fea.
Ya lo decía aquel ¡Viva el vino!
Re: Nos contradecimos.
Ver mensaje de Otilio Harotoda la razón, Viva el vino, solo, en Kalimotxo, con gaseosa, frio-helado, en cualquier copa....lo importante es que se consuma leñe. Y catas objetivas, menos poesía, pues eso distancia a los que empiezan.Viva el Vino y otros placeres. SalUT!!!
Re: Nos contradecimos.
Ver mensaje de Otilio HaroPor una vez, sin que esto sirva de precedente, estoy de acuerdo contigo Oti.
Felicidades por el hilo y por hacernos pensar.
Re: Pues sí
Ver mensaje de Dani C.Hay compañeros que vienen a decirme sabiendo de mi afición, supongo que a ti te pasará aún en mayor medida, que se han bebido tal o cual vino, y siempre les digo lo mismo por mucho que sea de esos a los que ya no recurriría; muy bien. Luego, si los veo interesados, les contrarresto con alguno que creo les puede gustar, y sobre todo, fáciles de encontrar. Pero sin avasallar, y menos, perderme en tecnicismos que los espante.
Viva el vino... ¿y qué era lo otro?
Un hombre ha de tener vicios, a ser posible de categoría, o cuando llega a la vejez no tiene de qué redimirse.