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En un lugar de la huerta de cuyo nombre no quiero olvidarme…

Una pequeña tregua tras cuatro semanas de irritante lumbalgia, hace que necesite salir cual caballo desbocado a comerme el mundo, pero en esta ocasión no me apetece experimentar demasiado. Tavella, está muy arriba en mi wish list, especialmente desde que vi la imagen de una ventresca varias crónicas atrás (gracias Otilio)

Las numerosas valoraciones que preceden a ésta apuntan todas en la misma dirección, lo cual considerando el nivel del foro, constituye por sí mismo un presagio de la experiencia que te espera. Vaya por delante que yo ya iba convencido de casa pero, a pesar de ello, salí sobrepasado por la imagen real de esa ventresca en el plato. Pero, volvamos al principio.

Unos días antes llamamos a reservar y como preparación previa voy estudiando los comentarios anteriores para no perderme ni un detalle. En ocasiones esta técnica resulta muy efectiva para maximizar el disfrute.

Llegamos puntuales y somos de las primeras mesas en acomodarse. Tras un exterior discreto, encontramos un pequeño patio que articula los diferentes espacios y que antecede a un interior folclórico y elegante formado por diferentes reservados, que permiten un cierto grado de intimidad muy agradable hasta que el local prácticamente se llena. En un símil arquitectónico diría que se ha conseguido aunar la “Utilitas” con la “Venustas” de tal modo que haría las delicias de Vitrubio, pero ¿qué pasa con la “Firmitas”?. Según yo lo veo, en un restaurante la “Firmitas” constituye todo lo que se sirve en la mesa y, si no da la talla, lo demás ya no importa. Sobra decir que, aquí la pasan con nota.

Una vez acomodados el camarero nos expone un menú que consiste en tres entrantes al centro y un plato principal a elegir entre: una carne de la provincia de León con 40 días de maduración en una pieza de aproximadamente 1,2 Kg, el rodaballo, plato estrella de la casa y, la ventresca. Esta elección ya había sido tomada días atrás, por lo que todo sigue el curso previsto. Respecto a la parte liquida, pedimos una cerveza y un agua mientras ojeamos la carta del vino. Nos apetece un blanco y tras observar diversas referencias de Valdeorras, nos decantamos por un Valdesil 2013 servido en cubitera que resultó muy acertado.

Entrantes
1.- Ensalada de ventresa, con taperas, guindillas, cebolla y tomate rallado.
2.- Buñuelos de bacalao
3.- Blancos con habitas y espuma de morcilla

Ventresca a la brasa
4.- Ventresa a la brasa

Postre, vino y local
5.- Tarta casera de manzana con helado
6.- Vino
Local

Personalmente la ensalada me gustó porque se sale un poco de lo habitual, aunque me temo que no será del agrado del gran público pero, para eso ya tenemos el pan Bimbo, ¿no? Los buñuelos de bacalao con chips de su propia piel estaban realmente buenos. El tarro de blancos con habitas y espuma de morcilla, provoca que rebañe el pan hasta el fondo de lo bueno que estaba.

Deberían extender una alfombra roja como anuncio de la llegada de la estrella: una memorable ventresca de atún con el punto de brasa perfecto servida en una más que generosa porción. Estoy seguro de no haber probado un trozo de pescado más bueno en toda mi vida. Tras unos segundos de incredulidad, pasamos al ataque pero mi acompañante comienza a titubear en el primer asalto y, pronto me deja solo ante el peligro.

“No te preocupes, que me lo acabo” afirmé demasiado alegremente

A medida que avanzo, empiezan a surgirme algunas dudas y le pregunto:”¿seguro que no quieres un trocito más?”

Cuando inevitablemente me veo superado por la ventresca, me siento como si fueran a colgar la foto de la derrota en el “hall of shame” de un conocido programa. El único pedacito de dignidad que me quedaba, lo perdí al suplicar al camarero para que me lo envolviera y poder disfrutarlo más tarde. Mis principios no permitían que algo tan bueno pudiera terminar en el cubo de la basura y amablemente lo envasaron al vacio. Gran detalle, que no salvó mi honra, pero alegró la cena.

La comida terminó con sendas tartas de manzana caseras, con helado y los cafés. En definitiva, un local de visita obligada para cualquier amante de la buena mesa y que tras esta primera visita ya forma parte de nuestra lista de imprescindibles. La valoración de la comida, en esta ocasión es proporcional al disfrute.

Esta hazaña no ha resultado victoriosa para mi ego, pero emprendo retirada con nuevos molinos que vencer en el horizonte.

  • Postre, vino y local

    Postre, vino y local

  • Ventresa a la brasa

    Ventresa a la brasa

  • Ensalada de ventresca, buñuelos de bacalao y blanco y negro

    Ensalada de ventresca, buñuelos de bacalao y blanco y negro

  1. #1

    Otilio Haro

    De nada, Jan. Hay que ver cómo disfrutaste. Pues oye, a mi la ensalada me chifló. La ventresca también se me hizo cuesta arriba por la cantidad, bien es cierto que tuve más platos, pero mi acompañante ese día no dio pie a que me la envasaran al vacío, el muy cabr(piiiiiiiiiiiiiiiiiii...)

    Un saludo

  2. #2

    JaviValencia

    Enhorabuena por la vivencia y por trasladarla con la claridad habitual. Tengo mucho cariño a Pablo y a su cocina. Un lujo tener un lugar así en nuestra ciudad.

    Recibe un cordial saludo.

    Javi

  3. #3

    Jansolo

    en respuesta a Otilio Haro
    Ver mensaje de Otilio Haro

    Gracias a ti Otilio, porque el disfrute fue de campeonato. La ensalada a mi tambien me gustó, de hecho me encantan los encurtidos, picantes, etc, pero muchas veces ves gente por ahí que aparta todos estos "topings" que dan vidilla, en fin, ellos se lo pierden.
    Saludos.

  4. #4

    Jansolo

    en respuesta a JaviValencia
    Ver mensaje de JaviValencia

    Gracias Javi,
    Cada vez me doy mas cuenta de que en Valencia tenemos mucha suerte por la cantidad de sitios que hay de calidad y su enorme variedad.
    Un buen amigo italiano de buen comer cada vez que viene me lo recuerda y al principio no le daba importancia, pero con el tiempo voy siendo mas consciente y eso que en Italia, no son presisamente cojos en este asunto.
    Saludos.

  5. #5

    Joan Thomas

    Muy buen comentario y enhorabuena por esa experiencia. Se nota que disfrutaste y mucho :-)) Como ya dije en otros posts, este es uno de los restaurantes que no me perderé cuando tenga la oportunidad de bajar a Valencia.

    Un saludo

  6. #6

    Jeronimo

    Me apunto el restaurant y la ventresca. Tiene una pinta espectacular!

  7. #7

    Abreunvinito

    Esa ventresca solo tiene un problema: el tamaño (un tamaño que asusta).
    Buen disfrute
    Saludos

  8. #8

    Gastiola

    Esto es hacer placentero un comentario. Una manera curiosa y alegre de contar una vivencia. Desde luego que esa ventresca tiene una foto impresionante así que imagino como estaría. En alguna ocasión a mi también me han dejado solo ante el peligro y ya se que es "duro" tener que "recular". Mejor eso que salir con una sensación de hartazgo no deseable. Un saludo.

  9. #9

    Jansolo

    en respuesta a Joan Thomas
    Ver mensaje de Joan Thomas

    Gracias Joan. Cuando lo visites el disfrute lo tienes mas que asegurado.
    Saludos.

  10. #10

    Jansolo

    en respuesta a Jeronimo
    Ver mensaje de Jeronimo

    Yo pensé lo mismo al ver la foto de Otilio, pero cuando la trajeron de verdad a la mesa casi me desplomo!!!
    Apunta, apunta.
    Saludos.

  11. #11

    Jansolo

    en respuesta a Abreunvinito
    Ver mensaje de Abreunvinito

    Ciertamente el tamaño roza lo indecente.
    Durante la comida no pude evitar pensar que un nipon se hubiera puesto las botas de sushi durante un mes con esa ventresca.
    Saludos.

  12. #12

    Jansolo

    en respuesta a Gastiola
    Ver mensaje de Gastiola

    Gracias Gastiola. En la foto está impresionante, pero en la boca indescriptible. Si alguien prueba un bocado de eso y no le gusta, no hace falta que siga buscando dentro del mar, porque perderá el tiempo.
    En descargo de mi acompañante debo decir, que no pasó la mejor digestion la noche anterior.
    Saludos.

  13. #13

    Abreunvinito

    en respuesta a Jeronimo
    Ver mensaje de Jeronimo

    Vas a tener que venir con mucho mucho tiempo y mucho Omeprazol para hacer varios dobletes.
    Saludos

  14. #14

    SaraL

    Como sigáis diciendo que el tamaño importa, Pablo va a acabar reduciendo la ración . Y yo no dejé ni las migas!!! Ya os avisé de que esa ventresca era un vicio

  15. #15

    Jansolo

    en respuesta a SaraL
    Ver mensaje de SaraL

    Jejeje, tienes toda la razón, somos unos llorones.
    Ademas tengo derecho a la revancha, asi que Paco: "no se vale reducir"
    Saludos

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