Muy grata impresión en mi primera visita a este precioso y moderno restaurante:Para empezar,chupito de crema de coliflor y mejillones;a continuación,tres entrantes(milhojas de berenjena,mollejas de cordero confitadas,carpaccio de magret de pato);como platos principales dos lomos de ternera con parmesano y alcachofa,y otros dos de foie caliente;cuatro postres(a destacar la torrija con leche merengada)y otros tantos sorbetes de mango;cervezas,cafés y una magnum de Santa Rosa.Todo muy sabroso y RCP correcta.El trato muy atento y amable.Repetiré¡¡
Repito comentario porque el que puse ya es viejecito, aunque me ratifico en todo. Viernes noche y el local de bote en bote, aun asi se esta agusto (confortable separacion entre mesas y elementos aislantes, aunque se permite fumar y fumaban los de al lado :-(( ), el servicio muy eficiente, voluntarioso y agradable, El jefe de sala y Bibi (sumilleuse) fenomenales, los platos llegaban a tiempo y en su punto. Eramos tres, tomamos tres entrantes (me gusto mas el carpaccio de magret que el no-se-que de txangurro), y tres segundos (la carrillada de ensuenyo ... y graaaannndddeeee!). No tomamos postres, pero bebimos agua a lo bestia, y dos vinos: el EM shiraz 2002 (creo que 22 e.), y el estrecho (fa-bu-lo-so!) a 29 e.; El cuidado, coperio, decantacion, etc. del vino es excepcional. Acabamos con dos excelentes gin tonics y un brandy cardenal Mendoza. Todo 147 euros; impresionante RCP .. ah! y nos fuimos a las 2:00am!!! (me disculpo, que barbaridad!)
Acudimos a dicho restaurante, ya que efectuaban una cena de maridaje en colaboración con las Bodegas Miguel Torres. Atractivo entorno. Cristaleria Schott y Spiegelau. Notable vajilla, cuberteria y manteleria. Algún ligero fallo en el servicio pero no tenido en cuenta. En cuanto al menú decir que era bastante equilibrado. Tomamos Mejillones con Soda y Guisantes, Aguacate con Queso crema y Huevas de Trucha, Berberechos con Batata y Lima, Sopa fría de Trufa con helado de Almendra amarga, Rodaballo Salvaje con Setas de Primavera, Pichón al punto de Sangre con Cerezas y de postre Corte de Leche Merengada con Cointreau y Piña. La Bodega constaba de Waltraud Riesling 03, Marimar Chardonnay 02 y Marimar Pinot Noir 01 (Californianos), Mas La Plana 99 Cabernet Sauvignon y Vendimia Tardía Riesling 03 (Chile). La verdad es que fué una agradable velada. Aceptable RCP. En otra ocasión en la cuál veamos las cartas, asi como el servicio del vino, probablemente las valoración sea algo mas alta.
Un saludo.
Bonito y moderno local en el que me siento cómodo. Tienen suerte de conseguir sumillers tan buenos: antes un chico formidable y simpático (Eliecer) que se marchó y ahora con una guapísima chica (Bibi). Vinos para no acabar nunca y el menú degustación buenísimo.
Repito todo lo que puedo, cuando me lo permite la economía. Estupendo!
Agradabilisima sorpresa la de este restaurante, auna sencillez y profesionalidad, desde que entras te encuentras a gusto, la oferta culinaria es totalmente acertada y la recomendacion de su Maitre, el o ella, es muy a tener en cuenta.El sitio esta puesto para gustar, se ha cuidado hasta el mas minimo detalle, buena disposicion de las mesas, adecuada sonoridad, elementos decorativos bien conjugados entre las maderas y los vidrios y saben tratar el vino.
La carta de vinos una vez has aprendido a interpretarla te pone facil lo que finalmente quieres tomar, saben tomar nota de lo que has pedido y te sirven en la copa adecuada, incluso usan decantador aun no siendo necesario, la coperia esta mas que acertada.
Es facil tomar una buena cena degustando varios entrantes a compartir, un segundo excepcional, aconsejo su carrillada de ternera, y un vino con algun postrecito para dos por menos de 80€ pareja. Sales de alli con la intencion de volver, ademas casi siempre es facil aparcar.
Pues a mí también me ha gustado y mucho. Tambien estoy de acuerdo con que la estructura de la carta de vinos "marea un poco" pero tienen una muy buena selección y es suficientemente extensa. A mi particularmente el local me gustó mucho.
Tomamos para cuatro, fino,menu degustación(completito),agustí torrello brut rva,aalto 2001,y vi de gel de gramona para el postre.infusiones.253€.Buena rcp. Repetiremos.
Pues a mí me ha encantado. La comida muy rica, materia prima y elaboración estupendas, con sofisticación más que suficiente para mí (espero que no se `sofistiquen nada nada nada más!) ... y por fín consigo comer `hincando diente´, cosa cada vez más rara en los restaurantes ultra-modernos donde todo son sopitas y cremitas. La vajilla a mí también me gustó mucho: simple, moderna, funcional y elegante (pero es que no me acaban de gustar los mega-platos para servir un garbanzo). Las mesas comdísimas, con mucho espacio entre ellas, la decoración minimalista-acogedora (y no minimalista-hospital). El servicio eficiente y cordial. En vinos, excelente: conservación y el servicio son estupendos, y la sumilleuse exceptcional: atenta, agradable, en seguida se da cuenta por donde van los tiros y te aconseja de acuerdo a tus gustos y dineros. Los precios son fa-bu-lo-sos: tomamos EM shiraz por 17€, vi Finca Malaveina, y al lado de la casa por 21€, mogador 45€, Baron de Chirel, 55€, atencion: Cirsion 2001, 122€ (más barato que me costó a mí). Comimos tres entrantes y un segundo, y costó 45€ con vino. Repetiré seguro.
Cocina de mercado con algún detalle de modernidad, de buena elaboración y buenas materias primas, cuidadas texturas y presentación, con algunos platos sofisticados aunque todos ellos de escasa cantidad (mejor pedir dos primeros y un segundo). Se puede comer muy muy bien. Están en proceso de cambio de la carta por lo que no puedes pedir todo lo que la misma te ofrece.
Ambiente buscado y conseguido, espacioso, sobrio y profesional; muy personal.
La organización de la carta de vinos te sorprende, al principio te marea un poco, pero pronto te haces a ella. Lástima, me comentaron que van a cambiarla y organizarla por denominaciones de origen. Innovación al traste, la verdad me ha gustado como la tienen actualmente y con precios razonables Dehesa Gago 2002 (13€). Servicio, temperatura, y copas adecuadas con buena amplitud de la carta.
Buena RCP 35€ incluído vino.
Local de estilo modernista y mobiliario de diseño italiano. Cómodas sillas y amplias mesas para disfrutar de un ambiente cosmopolita.
La cocina es básicamente de mercado con algunos platos de autor y si bien es correcta, es algo predecible y no sorprende con ningún plato estrella. No obstante, insisto, se trata de una cocina en la que el producto es bueno y la elaboración no es demasiado complicada, bien hecho, buenos puntos de cocción y buena presentación en plato.
Carta de vinos extensa y colorida, tal vez me despistó un poco la clasificación (vinos afrutados, vinos con cuerpo...), aunque no lo veo mal como guía. Servicio del vino y cristalería correctos, aunque se podría mejorar. Cubertería nada acorde con el escenario y vajilla neutra, sin pena ni gloria.
Creo que es un restaurante que debe evolucinar un poco en cuanto a cocina, aunque no hay nada que objetar, es demasiado predecible. No obstante pienso volver con el tiempo pues se notan las ganas de mejorar y el entusiasmo de
Jesús, el dueño y jefe de sala, Tomás Martínez en la cocina y Vivianne en la sumillería conforman un equipo muy sólido. Cocina de mercado con toques de modernidad bien presentada y muy bien elaborada. Una carta de vinos casi de ensueño, con muchas y buenas referencias y con precios razonables. Cristalería y vajillas adecuadas y excelente servicio del vino. Local con decoración moderna, minimalista y bastante cómodo. Una apuesta muy interesante que hay que seguir de cerca.
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