Compartí mesa con Josep Gallego, así que el menú es idéntico. Estaba revisando fotos y me acabo de dar cuenta de que no había subido comentario. Dado que mi anterior comentario es muy antiguo, actualizo aunque sea tarde.
El restaurante sigue siendo bastante cómodo, bien iluminado, decoración moderna y sosegada, lo que te invita a sentarte y disfrutar de una buena velada.
Menú cerrado de antemano por el organizador de la cata y cena, con algunos altibajos, pero con una cocina bien elaborada, sobre todo en el tema de la cocción y tratamiento de los distintos productos. Se trata de una cocina de mercado, le falta un punto de modernidad para mi gusto, porque ya que te metes a hacer este tipo de elaboraciones, debes arriesgar un poco más. Por otro lado, la franqueza de cada plato es el punto fuerte del restaurante.
Empezamos con un aperitivo para pasar al salmorejo de mango con crujiente de spek ahumado. El mango es de esos productos que si no se trabaja bien satura, es muy dulce o demasiado "tropical", o pecas de verdores y no convence. En este plato se consigue un buen equilibrio, pues recuerda a ese toque dulce y ácido que tiene el tomate, en un salmorejo tradicional. El punto del speck ahumado también muy rico, cambiando el clásico jamón por este producto italiano. Otra cosa importante en este tipo de cocina: la presentación, y aquí le doy nota alta. Muy buena presentación para un plato, a priori, sencillo.
Cremoso de foie con frutos rojos , este plato fue algo más flojo, bajamos un poco el listón y confiamos en que el foie dará todo lo mejor de sí mismo siempre... Pero no es así. En este caso se queda algo falto de punch, carencia que no acaban de remontar los frutos rojos. Correcto, no obstante.
Crujiente de huevo trufado , si me llegan a cantar el plato antes de traerlo, no creo que hubiera apostado por él. El consabido huevo trufado, dentro de una pasta brick, me suena a cocina algo de demodé. Pero ay amigo cuando lo llevas a la boca. Sencillamente te la tapa y tienes que doblegarte ante él, y es que si un huevo está bien hecho no hay nadie que se resista, como es este el caso, lo que te abre las puertas para jugar con él tanto como quieras.
Rape con almendras, tomate y canela . El rape es de esos pescados que como no sepas cocinarlo puedes arruinar el plato. En este caso está perfecto, con ese toque crujiente de las almendras que contrarresta la carne elástica del pescado y la canela que le da un toque exótico mezclado con las almendras. Muy bueno.
Carré de cordero con lima y gengibre
. Buena pieza de carne cocinada en su punto y el toque, de nuevo exótico, del jengibre y la lima. Recuerda a la cocina árabe, tanto este como el pescado, pero sin abusar de especias, por lo que mantiene una carácter mediterráneo con un toque personal.
Finiquitamos con una buena degustación de postres que ponen ese punto dulce final. Además me gusta el tener tres pequeños bocados para poder probar más cosas.
El servicio estuvo en todo momento atento y muy amable, además se le ve profesional y el tempo es perfecto. Repetiremos visita.