Nos decidimos a probar Entrevins, la sala a tope, menos mal que reservamos. Viendo el bullicio, se nota que van muy justos para atender a todas las mesas, aun así aguantan el tirón bien. Vamos con toda la tranquilidad del mundo, no nos gusta incomodar cuando van tan liados, al ratito nos dejan las cartas.
Mientras ojeamos la cuidada carta de vinos, pedimos algunas cervezas. Descubrimos una interesante opción de maridar los vinos, elegimos la fórmula extendida de 4 vinos, aunque a priori no saben decirnos que vinos serán ?¿?¿, pero viendo el curriculum de Entrevins confiamos en ellos; y luego acertaron con todo.
Por terminar con el tema de los vinos, antes de hablar de la comida, nos pareció una acertada opción la de maridar, con vinos que resultaron muy interesntes y 3 de ellos desconocidos, uno de ellos un Muscat Original 2010 de Miquel Oliver durante los aperitivos, que nos encantó. Aunque iban tan liados que empezó la cosa mal, se acercó con un vino que ni vimos, nos sirvió una copa y se fué con mucha prisa a la mesa de al lado a repetir la misma operación; tras comentarselo nos pide disculpas y en los siguiente vinos si que se toma un poco más de interés en explicar el vino, y responder nuestras posibles inquietudes.
Respecto a la comida, elegimos el menú mercado, el cual cambia cada semana,y el que consta de 4 apertivos individuales, 1 entrante individual a elegir entre dos opciones, 1 plato principal a elegir entre dos opciones y postre individual también a elegir. Los 4 aperitivos los emplatan en dos tiempos; sirviendo en primer tiempo una "crema fría de ajo blanco con cigala" y una "tosta de salpicón de pulpo"; y en segundo tiempo un "calamar plancha con panceta crujiente" y "canelón de berenjena con pato".
Los 4 aperitivos muy buenos y a un tamaño más que aceptable (para ser aperitivos), servidos emplatados de dos en dos, y en dos tiempos.
Como entrante, los 4 de la mesa, escogimos la sardina a la llama con aguacate y rúcula. La cual, está muy tierna, al cocinarla a la llama por la parte exterior de la piel. Nos gustó a todos.
Del plato principal, algunos bacalao confitado con pasas y piñones; y otros el lomo alto de buey con alcachofas en texturas. Los dos gustarón mucho. Los dos a un buen nivel.
Como postre, decidimos todos el Choco Blas, que era chocolate con aceite de oliva y sal.
Buen café.El precio incluye comida, cervezas, vinos, agua y café.
Fuimos un viernes por la noche,el restaurante estaba lleno,pero eso no condicionó para recibir un trato estupendo,agradable y muy educado.
Nos decantamos por el menú de mercado a 27 euros, el cual constaba de 4 aperitivos,entrante,plato principal y postre, todos muy bien elaborados, muy buena presentación y un paladar exquisito. Para acompañarlo de un buen vino nos dejamos aconsejar por el sumiller, Guillaume, quien nos recomendó el maridaje de 3 vinos. Empezamos con un vino blanco para los aperitivos, continuamos con 2 tintos, uno para el entrante y el otro para el plato principal. Además pedimos un vino dulce para acompañar el postre. Finalmente, acabamos la cena con un gyn-tonic realmente exquisito. La relación calidad-precio es inmejorable, el trato fue muy amable y agradable. Salimos realmente satisfechos. Repetiremos está agradable experiencia.
Sin ninguna duda, una mala elección.
La amplia carta de vinos no se corresponde con la calidad y cantidad de la comida. Relación calidad/precio mala.
Lo peor, los malos modales y el trato recibido, el cual (según ellos mismos) es directamente proporcional a la cantidad y calidad del vino elegido.
Sorpresas en la cuenta como cobrar el pan a 3 euros por persona sin haberlo solicitado y sin que figure en la carta.
Balance completamente negativo y que no se corresponde con la imagen que proyectan hacia fuera.
El sábado pasado fuimos a comer a este restaurante después de leer varias críticas muy buenas en general. Eramos 2 parejas y un niño de 11 años, nos decantamos por el menu de mercado, 4 aperitivos, entrante, principal y postre. Nos gustó muchísimo tanto el trato al producto como la presentación y calidad, excelente atención por parte del dueño y su esposa, ambiente tranquilo y agradable. En resumen un lugar muy equilibrado en cuanto a la relación calidad precio al que seguro que volveremos. Rematamos con unos gin tonics debidamente preparados para disfrutar de la sobremesa.
Grata sensación en mi debut en este local.Trabajan con un menú bien elaborado,con un servicio y trato muy acorde con la demanda actual.
El menú,que cambian quincenalmente,se puede ver en su web.A destacar,el ravioli de rodaballo con rabo de toro envuelto en tocino.
De principales-2-optamos por la ventresca con titaina-correcta-y paletilla de lechal-rica-.
De postre,un excelente brownie con sal,azúcar,y aceite de arberquina-riquísimo-.
Maridamos el menú con un godello gallego-no recuerdo cual-,un manchuela-tampoco lo recuerdo,jej!!-y Castaño colección 08,a un precio masd que interesante,9 pax.
Muy buena RCP....volveremos!
Cena de viernes. Se ofrecen un par de menús en los que puedes elegir entre dos primeros , dos segundos y dos postres. Se incluyen 4 aperitivos. Si escoges en 1º y 2º son 27 euros, si escoges comer de todo ( los dos primeros y los dos segundos) era más pero no me acuerdo del precio. Puedes optar por maridar el menú con tres vinos ( 9 euros), cuatro... Nosotros optamos por una botella que pudiera aguantar toda la cena que era bastante variada. Se nos ofreció Edetania, de garnacha blanca con barrica de 8 meses, de Terra Alta. Potente.
- vasito de caldo de jamón. Rico
- Crema de zanahorias con gelatina de carne. La crema tenía un excelente y bien potenciado sabor a zanahoria. Muy rico
-Chip de yuca con cococha al pil pil. La cococha va metida entre dos chips de yuca. Muy original
-Secreto rebozado en kikos con mayonesa de lima. Tiritas de secreto, muy jugoso con un muy atractivo rebozado de maíz tostado. la mayonesa de lima era suave con un pequeño toque exótico
- Fardo de calamar con vinagreta. Qué paciencia la del cocinero para montar los fardos con tiritas de calamar!
Los dos primeros:
- Pulpo con napicol. Nuevamente un puré con excelente sabor en el que hay unos trozos de pulpo
- coca con verduras al horno y foie. la base finísima, vaya cosa más rica , me pareció exquisita y se me hizo demasiado breve
-Corvina con verduras. estupenda de sabor y punto
-Taco de buey a la brasa con verduritas. Buena carne, las verduritas también estaban ricas, creo que eran cebollitas de Alboraya. El cocinero compra cada mañana en el mercado próximo de Russafa y escoge lo que más le atrae y está en mejor punto. Habitas y cebollitas estaban riquísimas.
- Queso. Uno cremoso de vaca y un rocamadur de cabra. Fuera de menú. excelentes
Postres:
- tarta tatín de berenjena caramelizada y pasas. perfecta ejecución ,muy poquito dulce. original pero creo que me sigue gustando más la de manzana.
-Choco Blas: un brownie con dos chocolates y sal. Delicioso.
En fin, buen descubrimiento para mí, me gustó mucho. Otra vez intentaré maridarlo para disfrutar también de los vinos, parece que el que atendía el comedor ( dueño?) controlaba mucho y a mí me gusta aprender.
Un escándalo. Había sido cliente hace tiempo, pero llevaba un año sin ir y la verdad es que es un restaurante "de categoría", como dicen aquí. Que el menú cueste 26 euros y tenga la calidad que tiene es además de verdadero, muy inteligente (Guillom, no lo subas). Esta hecho con equilibrio. No suele fallar ningún plato (he ido tres veces en los dos últimos meses y todo aquel que diga que se pasa hambre, pues no lo entiendo. La última fórmula de dos aperitivos fríos y dos calientes como apertura de boca es perfecta. Nos hemos prometido visitarlo, si el trabajo no lo impide, una vez al mes.
La cocina, que es lo que me interesa, ya que de vinos no entiendo mucho, tiene la innovación justa. No tiene pretensiones estúpidas que solo pueden hacer los grandes cocineros como Ferrá, Berasategui, Arzak,.... (y sin ser petulante os puedo decir que he comido en todos esos sitios). No calca. El de la cocina, que no lo conozco, se lo curra y bastante bien. Varía lo suficiente e interpreta la cocina de un modo natural y actual. Además el producto es de buena calidad.
Con el tema de los vinos, creo que la degustación de 4 vinos se queda un poco escasa. Y con respecto a su carta, que es muy interesante y variada, a mi entender le falta, no lo que tiene, mucha innovación y vinos que no encuentras en cualquier sitio, sino algún vino como así de "andar por casa".
Y si te gustan los cubatas, Guillóm pone unos gin-tonics que deberían estar prohibidos. Soberbios.
Algo malo: a mi el local no me gusta. Es cuasieclptico. No me dice nada, salvo la zona de bodega que es interesante para comer en grupo.
También se dice que Guillóm es seco, pero yo no voy allí a hacer amigos, y además, con nosotros siempre se ha comportado y nos ha tratado de forma estupenda.
Vamos, todo un acierto de restaurante.
Fuimos el viernes por la noche con una pareja de amigos ya que estuvimos paseando por Ruzafa y por casualidad pasamos por delante, yo hice la cena de empresa en este restaurante y como tenía muy buen recuerdo convencí a mis compañeros,entramos a preguntar si les quedaban mesas y como nos digeron que sí nos quedamos, el local es muy acogedor, con mucha madera que lo hace calido, el comedor lo tenian lleno así que nos sentaron en la parte de la bodega en una de las mesas de madera, estuvimos muy anchos durante toda la cena. La camarera que nos atendió nos pareció muy simpática, ya hacía tiempo que no teníamos una que te hiciera sentir como en casa.
Nos comentaron que durante el verano ponen dos cartas, una de tapas y la de menu, nos decidimos por la de menu.
Nos decantamos por el de mercado y para beber como aperitivo empezamos con una copa de champagne de un pequeño productor Coulon que como nos sorprendió tanto su sabor y su precio 35€ toda la noche seguimos con él, pedimos dos botellas.
Cenamos cuatro aperitivos con una bonita presentación en una pizarra,uno con foie y escalibada, un lomo de sardina ahumado muy sabroso con lima y apio, una convinación muy conseguida de cigala con almendra, y el otro no lo recuerdo. Seguimos con un canelon de berengena con rabo de buey con una impresionante bechamel y de plato principal nos decantamos por el pescado de playa que no recuerdo el nombre con un punto de cocción perfecta, antes de los postres nos afrecieron un poco de queso que nos digeron que era artesanal y hoy sigo sin poder quitarme de la cabeza.
Después del postre estaba llenísima así que pedimos gin tonic para compartir y fué una muy buena manera de acabar la cena.
Repetiremos
Estuvimos cenando dos parejas en la terraza exterior ya que el interior estaba lleno.
La carta no era muy abundante, tomamos patatas bravas, steak tartara, ensalada y mini hamburguesas de buey, terminamos con dos postres. La calidad es excelente, todo muy bueno especialmente el steak tartara. El servicio muy atento, el unico pero es el escaso tamaño de las raciones. La de steak tartara costaba 12 € y eran 100 gramos escasos.
Hacía mucho tiempoe que no había vuelto a este restaurante. No ha sido por falta de ganas , pero su localización no es la idónea para mi. No ha cambiado su decoración. Sencilla pero cómoda. Buena separacion entre mesas , manteleria, cristaleria y vajilla con un punto superior a la cuberteria. Sigue teniendo dos locales , uno más restaurante (en el que estuvimos) y otro anexo más tipo bodega. recientemente ha añadido una terraza cubierta con toldo.
Comimos menu degustación con dos platos añadidos :
.- Aperitivo de la casa : gazpacho de sandia en un vasito. No puedo opinar porque no me gusta el gazpacho. Quien lo probó me dijo que estaba bueno
.- Aperitivos frios y calientes:
Son cuatro bocados que se sirven en un mismo plato :
Snack crujiente de foie de pato mi-cuit con chirivia: Foie con buena textura pero falto de sabor. Acompañaba bien el crujiente
Sardina brasa con patata al limón : Sardina con sabor con un buen puré de patata. Me gustaron mas por separado que al unirlos
Canelón de berenjena y pollo de corral asado : Muy buen bocado. El relleno de pollo simplemente soberbio. Imagino que ese relleno necesitó horas de cocción. Sabor muy intenso con una textura cremosa. Buena conjuncion con la berenjena
Cococha de bacalao al pil-pil con guisantes y cecina : No me gustó o no lo entendí. No vi la unión entre los ingredientes y el sabor del bacalao quedaba enmascarado por el pil. No es que estuviera malo , simplemente no entendi su conjunción.
.- Entrantes
Tataki de atún sobre un cremoso de fresón con ensalada de hojas frescas : Muy bueno. Perfecto punto del atun con mezcla de sabor y texturas con la salsa de freson y las hojas de ensalada. Cada hoja tiene un sabor diferente que pasan por el amargo, el acido , el salado y el dulce.
Costilla de cerdo laqueada con puré de raíz de apio : El puré se apoderó de la costilla . La consistencia del mismo era semiliquida y no me acabó de convencer la únión .
.- Platos princpipales
Merluza de pincho plancha con sofrito de espárragos y sobrasada, salsa de cebolla caramelizada : Aunque si que es cierto que existe una tendencia en la cocina actual a mezclar pescados blancos con sabores muy contrapuestos (sobrasada, chorizo) en esta ocasión tampoco me llegó a convencer la mezcla. Claramente la sobrasada se apoderaba en un primer momento de todo y , aunque es verdad que, después aparecia el sabor del pescado te quedaba la sensación que el pescado estaba demasiado amortiguado.
Paletilla de cordero al horno, salteado de setas fresca de primavera y mantequilla de pistacho : Excelente cordero, tierno jugoso con unas setas de acompañantes que estaban francamente buienas. Muy buen plato
Entrecotte de buey a la brasa : Muy buena carne con una cocción perfecta.
.- Plato de quesos : Reblochon y Rocamadour. Frescos , recien llegados , con sabor alto
.- Postre :
Yo tome Chocolate en texturas sobre crema montada de vainilla y gelatina de canela y mi acompañante Coca de aceite de oliva de fresones, crema pastelera de cardamomo con reducción de balsámico. En ambos casos correctos
Pan tipo chapata y café de buena calidad. Gin Tonics mas que notables con formula secreta ya que los prepararon directamente y no supimos los ingredientes
Buen servicio de sala. Una camarera muy agradable y eficiente. Rapida , agil y simpatica. Carta de vinos modificada con relación a visitas anteriores. Antes las referencias mas caras rondaban los 30 euros , ahora el abanico se ha abierto y , sin abandonar la contencion en los precios, ha aumentado de forma notable la oferta. Buen servicio de vino con explicación perfecta de Guillaume que para eso fue camperon nacional en Madrid Fussion del 2010. Se nota que sabe mucho y , esto se agradace sobremanera, no es en absoluto ni pedante ni redicho.
Creo que es un restaurante que ha evolucionado de como yo lo recordaba. Cuando abrió primaba el vino de forma notoria sobre la comida. Ahora es más restaurante. Por supuesto que el mundo del vino es un culto aqui , pero se nota que ahora se le da más importancia a la comida. Quieren , o por lo menos esa es mi sensación, ofrecer una comida más personal y trabajada. Por eso pienso que tiene recorrido por delante para seguir subiendo como concepto de restaurante global. Es un sitio honrado, con ganas de superarse y que busca algo más. Y eso es siempre de agradecer
El precio es sin vinos
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