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Restaurante Solana en Ampuero
Restaurante Solana
País:
España
Provincia:
Localidad:
Cód. Postal:

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Precio desde:
48,80 €
(precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra:
domingos noche y lunes
Nota de cata PRECIO MEDIO:
79 €
Nota de cata VALORACIÓN MEDIA:
8.5
Servicio del vino SERVICIO DEL VINO
7.9
Comida COMIDA
8.7
Precio medio entorno ENTORNO
8.8
RCP CALIDAD-PRECIO
8.8
La mejor croqueta del mundo 2017
Pincho de tortilla de patatas
Caviar de Ampuero
Pochas frescas "Virgenes" y guindillas
Chuletón de vaca vieja "selección" de 1,500 Kg a la brasa
Patatas fritas caseras
El restaurante
Vista desde nuestra mesa
Aperitivo : filipinos de foie
La mejor croqueta del mundo
Almejas finas de ria a la sartén
Caviar de Ampuero.
Ventresca Solana
Emulsion de aguacate, gazpacho de tomate verde,anchoa marinada
Bocadillo vegetal de codorniz
Bocarte en bosque marino
Buñuelo de bacalao
La mejor croqueta del mundo 2017
Crema caramelizada de foie con gel de avellana
El limonuco de novales
Pecho de vaca lacado
Salmonete de roca con meuniere de sus cabezas y gambas
Magano en texturas y crujiente de su tinta
Huevo a baja temperatura, crujiente con duxelle de setas y trufa de verano
Bonito del Cantábrico, gazpacho de tomate verde, jalapeños y encurtidos
Tiramisu en paisaje
Tostada de pan Brioche con helado de lima
Steak Tartare de solomillo añejo
Ensalada de queso burrata, tomate, albahaca fresca y anguila
Royal de foie
Tartar de salmón rojo de Alaska
Salpicón “de la huerta"
Vinos de postre: Sidra Neige e Inniskillin
Emulsión de guisante con vieira a la parrilla
Espárragos frescos de La Rioja al natural
Lomo de chicharro glaseado con guiso de guisantes y plancton de percebe
Pochas con almejas y cococha
Salpicón de la huerta
Lubina "a la sal" con holandesa, patata y berberecho
Setas de pradería confitadas con carabinero y huevo
Alcachofas frescas a la plancha
Chocolate, aceite, sal y tostadas de pan
Salmonete con salsa de sus propias espinas
Papada, cola de cigala y cama de alcachofa
Filete ventresca Atun Toro al aroma manzana
Cazuelita de pochas frescas
Carpaccio de venado foie y vinagreta de Oporto
Huevo frito de corral
Merluza al pil pil
Refresco de tomate con naranja en Coca Cola mini y croqueta de bacalao
Pochas
Lubina a la sal
Anchoa con helado pimiento piquillo
Ventresca de bonito
Ajo blanco con espárrago y cola de cigala.
Aperitivos
Cordero lechal asado y terminado frito en tempura
Presa iberica,vieira semidulce en doce horas y mini verduritas
Anchoa con helado de pimiento del piquillo
Tartar
Merluza
Buscando violetas
tartar atún
Croqueta y foie
Salmonete con jugo de sus espinas y pure de sus higados
Cocido montañés deconstruido
Opiniones de Solana
OPINIONES
77

Tras varias visitas a este restaurante, hacia ya dos años que no lo visitamos y tras la recién estrenada estrella michelín, cosa lógica por otra parte, nos arrancamos desde Zarautz a pasar el día por Cantabria y de paso disfrutar de la gastronomía.
Intentamos reservar para el dia 3 de Enero-Martes- pero el Sábado 30 ya no había sitio por lo tanto cambiamos los planes y fuimos hoy día 7 Sábado. Tras tomar un aperitivo en el pintoresco pueblo de Ampuero nos acercamos a comer a las 15h y nos ajudican una mesa cerca de la pared donde las vistas nos quedan un poco lejos, pero da igual, es tan grande el ventanal que se ve perfectamente el praderio y como he dicho, vamos a disfrutar de lo culinario que es lo importante, por cierto lleno a rebosar.
Tras larga ausencia nos ponemos en manos de Inma la "popular" jefa y hermana de Ignacio que os puedo asegurar que cada día se la ve mas comprometida con su quehacer y la verdad que aunque como buena Cántabra es un poco distante al principio pero cuando avanza el convite se transforma en algo encantador y dulce pero como digo sin invadir desde el principio, genial.
Nos recomienda el menú degustación que como buenos vascos, pues cuanto mas tiempo estemos comiendo mejor, voy con mi pareja y a ella también le parece bien. Dos aperitivos a cada cual mejor con productos de la zona; el primero una deconstrucción del cocido montañés "VIVA CANTABRIA" y el segundo una anchoa con helado de piquillos, sublime con un toque de aceite que me encanto.
Copa de centollo a los aromas, impresionante.
La clásica vieira, ya la había probado otras veces pero esta vez mejorada.
El plato de 10 fue una alcachofa con carabinero "Que sabor.......
El colofon, un salmonete para jugar la final de la copa del mundo,perfecto de punto con todas las partes del pez en diferentes texturas. Increíble, mi chica dijo que el pescado con mas raíces que había comido en su vida.
Para la carne pedimos de expreso el cochinillo y al igual que la vieira vuelven a mejorar lo inmejorable, a este plato le han aportado una cosa esencial con respecto a otras veces como es mejorar el producto, la elaboración es genial.
Los postres también finísimos: una copa de frutas con coco y una pera con sopa de eucalipto en le que hubo división de opiniones para mi de escándalo, mi chica se quedo un poco desubicada con este postre; pero a estas alturas de combate ya habíamos ganado por ko, por lo tanto nada en contra que comentar.
Cafés, también con división de opiniones
Agua de litro y medio, Solares
Peti fours riquísimos
Panadería de dos estrellas
Detallazo de la casa con invitación de gin tonics
Botella de Pazo Barrantes
Total: 135( creo que por las raciones y la calidad del producto esto es barato y no quiero ofender, digo lo que siento)
Coletilla:
Que mala suerte tengo de que este restaurante este a casi 2 horas de mi casa creo sinceramente en este estilo; cocina actual, cocina de sabor sin grandes excentricidades y pensada para nuestra propia satisfacción no para impresionar. En no mucho tiempo creo que 5-6 años sera el destino a seguir en Cantabria, cosa que la guía michelín ya a detectado enhorabuena.

Hace un tiempo ya, me habían hablado en términos elogiosos de este restaurante (en concreto de su cocina), no sólo comensales, sino profesionales de la restauración de Cantabria.
Y tras la concesión en el pasado mes de noviembre de una estrella Michelin al mismo, evidentemente su visita era obligada.
Cuatro comensales recorremos unos 50 km aproximadamente que separa la capital de Cantabria con el local (de ellos sólo la mitad en vías rápidas y los cinco últimos de carretera de casi media montaña) en un día de esos lluviosos típicos de Cantabria en los que se mezcla tanto la lluvia como la niebla, ambas persistentes.
Llegamos al local a las 15 horas, y tras un pequeño (porque se solucionó) problema de la reserva, nos acomodamos en una mesa amplia redonda, con buena separación de las vecinas, bien vestida, junto un gran ventanal de donde se puede divisar ese verde de Cantabria de media montaña, con vacas pastando, fresnos, robles, etc...y con la magia de la niebla.
Tras una pequeña espera, nos toman la comanda y nos decidimos por:
Luego de un aperitivo detalle de la casa que constaba de un vasito con un falso cocido montañés (tres texturas y colores distintos en el mismo vaso, correspondiendo a los distintos componentes del cocido de nuestra tierra), una piruleta de foie (bombón) recubierto de chocolate blanco y una croqueta de bacalao: el falso cocido tenía una presentación curiosa y lograba semejarse a el sabor de la preparación clásica de forma bastante fidedigna. La croqueta excelente, lo primero de todo sabía bacalao, luego tenía buena calidad el recubrimiento y la masa tenía esa consistencia más bien blanda, que al menos a mí me encanta. El bombón notable.

Compartimos al centro de la mesa una ensalada de Cecina de León con escarola y verduras en tempura: buena la cecina, notable el aliño y por encima se encontraba la tempura sobre el resto.
Luego nos fijamos en el capitulo de carta donde consta: Entradas elaboradas para degustar individualmente.

Cuatro de sartén de boletos de temporada con huevo a baja temperatura y trufa (18 €) y de taco de panceta mechada, con pastas fresca y cigala grande empanadas (14 €). Los boletus presentados sobre una sartén, notables, sin más. Del otro entrante, hicieron buena armonía, con buen trato del producto y a pesar de la elaboración, sabiendo todo a cada cual se estima de que debe de saber. La panceta y la cigala por encima dela pasta.

De platos:
Bacalao a la parrilla, cocinado con todas sus partes, callos, con una brandada y crujientes de piel del mismo (24 €): buen bacalao, buenos lascas, pero no llegó a entusiasmar, quizás sabia poco a bacalao.
Rodaballo autóctono la parrilla con un refrito y salteado de borrajas: bastante bien.
Corderito en el plato, con su entrecot, mollejas y ravioli de sus jarretes: cumplió.
Salmonete con su jugo, puré y vinagreta : no gusto.

Los postres creo que todos un precio de 7,50 € más IVA):
Macedonia de frutas tropicales, sopa de piña y helado de queso.
Tostada de pan de Brioche con helado de Lima. Y
Postre de Cantabria que constaba de quesada pasiega como crema de orujo caramelizada, helado de té y yogur de avellana “La Bien Aparecida”) este en concreto fue mi postre, y puedo decir en la más del 50% de la quesada volvió a la cocina. Los otros dos, cumplieron algo menos de lo esperado

En cuanto a la carta de vinos, dispone de unas cuantas referencias, con prácticamente todas las denominaciones de España presentes, algunas con una o dos referencias, algún vino internacional, cavas y champanes. Los precios no son altos y el servicio del vino limitado prácticamente a dar a probar. En esta ocasión optamos por Belondrade- Lurton 2009 (30 €) y El “Seque” 2007 (30 €). Copas de buena calidad y en mi modesto criterio, para el vino blanco se hubiese necesitado, dadas las características del que tomamos, una copa de mayor tamaño.
Como detalle de la casa tras dos cafés y tres infusiones, nos presentaron unos detallitos consistentes en un tiramisu deconstruido y un sorbete de lichi.

Tres tipos de pan por comensal) (dos euros).

La factura final ascendió a un total de 338 euros, comprendiendo todo lo referido, más una botella de agua y dos medias cervezas. No hubo copas.
Detalles a comentar:
- En el mismo recinto donde comíamos el resto de comensales, se dispuso una mesa para unos 50 personas, que a pesar de ser al número el numero considerable, no aumentaron mucho el nivel de ruido del local, aunque si había los clásicos paseos entre palto y plato, supongo que a fumar. Pero que nos dio, al menos la oportunidad de reflexionar, si un local con un estrella Michelin debe situar en la misma sala los comensales digamos normales o de carta, con grupos de tal cantidad de personas.
- Si el local hubiese estado el completo, dado que a los postres se descubrió que había habido un error en la fecha de reserva, en concreto creo que constaba para el jueves día 29 de diciembre, ¿que hubiésemos hecho a las 15 horas en semejante día, desplazados a ese lugar?
- El ritmo de servicio de sala, lento entre plato y plato, en un principio se podía achacar al grupo de las 50 personas, pero uno de los cuatro comensales era la tercera ocasión que visitaba este restaurante y nos comentó que el ritmo siempre ha sido así en las dos ocasiones anteriores.

En conjunto, buena cocina, buen entorno (sin contar el grupo, yo considero el entorno el ambiente y confort de dentro del restaurante) y el servicio de sala que creo se debe de afianzar, en cuanto a agilidad y ritmo.
Precio ajustado.
En la vuelta, nos hicimos los cuatro comensales la misma pregunta ¿se merece la estrella Michelin?, yo no me atrevo a contestar a tal pregunta, entre otras cosas porque cuando hago la quiniela todos los años por noviembre no suelo acertar y supongo que me confundo yo, no los inspectores, pero sí puedo afirmar que la visita a este restaurante obliga a una desviación de la ruta o rodeo, como los de dos.

La primera impresión de la sala refleja lo que el restaurante en conjunto ofrecerá. Cuidado en sus detalles, limpio, con excelentes vistas, amplio, luminoso. El servicio amable, simpático y profesional, cercano, sin invadir. Excelente y amplísima carta de vinos, cuyos componentes descansan en una buena bodega que merece la pena visitar. Buen servicio del mismo. La cocina es un ejemplo díficil y no habitual de un sentido desarrollado y avanzado de la cocina clásica. Todo en el plato está bueno, no se descuidaan detalles, no encontraremos grandes novedades, pero materia prima, cuidadas presentaciones y profesionalidad, sí. Excelente falsa lasagna de chipiron con varias texturasdel mismo, impresionantes y gustosas. Pantagruélica ensalada de queso de cabra con frambuesas, jugando de nuevo con varios sabores y texturas, y consiguiendo un todo coherente . Magníficos segundos, rape con bogavante y carrillera con crujiente de manitas, sin peros , ni fallos y por supuesto riquísimo. No olvidar la dulce tostada caramelizada con lima, para golosos y seguramente para cualquiera que le guste comer. Precios equilibrados. Probablemente un buen restaurante adaptado a casi todos los gustos

La cena era un jueves de diciembre vispera de nochebuena por lo que era hasta normal que solo estuvieramos 3 mesas en el restaurante.

El trato como siempre excepcional y si vas de dia las vistas son espectaculares.

Nos decantamos por comer:

- Anchoas artesanales. Doy fé de que eran artesanales porque eran estupendas.
- Vieiras a la plancha. Siempre que vengo aquí a comer las pido, me parecen riquisimas.
- Si mal no recuerdo comimos unos hongos en forma de revuelto exquisitos.

De segundos nos decantamos por:

- Un solomillo: el que lo comio decia estar muy bueno.
- Cochinillo a tres tiempos. Es lo que suelo comer yo siempre, pero esta vez me decante por otra opcion.
- Tartar de atún. Me he aficionado a ir probandolo allá donde voy. Estaba exquisito.

Los postres fueron dos tartas de queso caseras y por mi parte el chocolate en dos tiempos, que como siempre estaba muy bueno.

Unos cafes, dos botellas de vino tinto del Duero a razón de 35€ cada una y para finalizar una copita de 1866.

Como siempre, repetiré.

Ese es su lema. Y desde luego nada que objetar. Despues de estar en los encierros de Ampuero y dentro de nuestro recorrido por la zona, fuimos a visitar el Santuario de La Bien Aparecida, ubicado en un entorno grandioso. Y enfrente está el Restaurante Solana. Llegamos con anterioridad a nuestra hora de reserva, y dejamos pasar los minutos que faltaban en el bar anexo. A las 14.00 h., con puntualidad casi germanica, abrieron la puerta exterior del restaurante. Salon muy luminoso, mesas amplias, y vistas espectaculares. Indicamos nuestra reserva a Inma ( despues supimos su nombre), nos indicó una mesa central. Indicamos si podiamos sentarnos junto al ventanal (por las vistas), y nos indicó que no era posible (no habia nadie más en el local). Nos "asignó" una mesa con la mala fortuna que nos tocó justo la que estaba bajo las salidas de aire acondicionado. Lo indicamos al personal de sala, y desde el fondo del local junto a la entrada oimos una energica voz diciendo "que se sienten donde quieran". Era nuestra ya conocida Inma. Bien empezamos. Nos trasladamos a la contigua central. Pero la verdad, en el transcurso de la comida, pudimos comprobar que no todo eran esas maneras abruptas, al menos gastronomicamente hablando. Detallo. Despues de las consumiciones en barra, tomamos de inicio: Langostinos en brick, vieiras a la parrilla con fondo de aceite y huevo con trufa negra. En segundos: Solomillo frisón, costillar de cabrito, carrilleras de ternera con manitas de cerdo. Realmente comida casera con cocina de autor. Todo magnificamente servido y en su punto de textura y sabor. Vino: Finca Valpiedra. Postres, magnificamente elaborados. El joven Ignacio Solana, apunta magnificas maneras. Se le nota que la comida casera viene de ascendencia materna, Begoña Perez, cocinera tradicional. Y la cocina de autor, viene de su periplo por el Tubal y el Europa en Navarra, especialmente el primero al cual rinde homenaje en varios platos de su propia carta. Y él pone el punto de union y conjuncion de ambas cocinas. Es un cocinero a seguir, con un futuro muy prometedor. Esperamos que su hermana Inma, pula maneras. El restaurante Solana, lo merece. Felicitaciones. Por cierto, la unica mesa que no se ocupó en toda la comida era...... la de debajo del aire acondicionado, no fuimos los unicos en rechazarla.

Excelente restaurante,y fenomenal recibimiento por la familia solana,paradisiaco entorno,comida excelente de autor pero sin olvodar los toques de siempre,su tostada de pan brioche es de concurso y las vieiras increibles,la carta muy completa variando cocina de autor y tocando la plancha y el asado en todas sus vertientes.

Restaurante paradisiaco para amantes de la buena mesa sin remilgos.dos tipos de cocina excelentes materias primas

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