Nueva visita con más tiempo transcurrido de lo deseable para volver a nuestro esmorzar con viejos amigos de la pandilla de la infancia y vecinos de la localidad. Total vamos 6 y nos ubican en una buena mesa redonda, reservada fuera del rudio del centro de la sala.
No hay cambios en el local al que debo añadir una terraza interior muy espaciosa y cubierta que no conocía y que se accede por el final de la barra. Llegamos de los primeros a pesar de la distancia y menos mal porque se llenó completamente tanto el comedor como la terraza interior (imposible estar en mesas en la calle por el frío).
Diego va por algunas mesas saludando a la gente, la mayoría vecinos de la localidad más algún trabajador que para para cumplir el ritual de un buen almuerzo para completar la jornada de trabajo. En la sala Daniel y su compañera de trabajo casi no dan abasto para tanta gente, casi todos a la vez y muchos con prisa para no salir del tiempo de descanso del trabajo.
Nos informan de lo que hay hoy para el almuerzo y elegimos:
. tortilla de patatas con pimientos al plato x 5: una ración de ellas fue con cebolla dulce añadida. Buena tapa en tamaño con tortilla sin cebolla con la patata, en un punto de hecho justo para que no haya nada de líquido. Un cuenco de all i oli que aprovechamos casi todos.
. bocadillo de tortilla de patatas con pimientos y panceta: la panceta crujiente tras su paso por la brasa, carnosa, con grosor medio. Muy bueno.
Por su puesto no faltó ni los cacahuetes tipo collaret ni unas buenas aceitunas con algunas piparras levemente picantes. Nos trajeron 3 platos para compartir. En el gasto incluyó la bebida que fue vino Hort de Marco tinto con gaseosa y un par de aguas grandes sin gas, más un refresco. No faltó tampoco el cremaet, bien preparado (a falta del trocito de canela).
¿El precio? Menos de 9€ p.p. No pagué yo, pero fue un precio de amigo con trienios de amistad.
El hecho de que la tortilla estaba aún saliendo de cocina nos decantó mayoritariamente. Poca sobremesa porque hay cola de gente esperando apoyada en la escalera que sube al altillo (estaba cerrado este espacio) porque los camareros no paran. Además hay que ir a comprar souvenirs para Navidad y fue elegido, entre otros, un entrecotte de lomo alto recién sacado de cámara; en realidad 6 piezas de más de 2 cm de ancho.
bocadillo
gasto
cremaet
exterior
Han pasado años y esta vez no hay reunión a comer de forma mayoritaria sino que unos pocos quedamos a almorzar y luego visitar a los que aún viven por allí.
Seis para un esmorzar muy auténtico con prácticamente todo gente local que abarrotan y duplican mesas; llegamos un poco tarde y eso mejora el pronóstico del servicio que, por cierto, es amable, profesional y cercano.
Unas buenas raciones de cacahuetes tipo collaret y unas sobresalientes aceitunas con algunas piparras unas más valientes (las del segundo turno) que otras.
Parar beber, aguas aparte, nos decantamos por un tinto de verano autopreparado con refresco de limón y vino de la cooperativa local (Hort de Marco) con imprescindible gaseosa.
El pan no es de lo mejor y es una pena porque hay buenos hornos locales; destacar Amparín muy cerca del local donde tiene buenos souvenirs dulces para llevar a casa. No viene la carta de almuerzos sino que se cantan opciones a pie de mesa.
No resistimos la tentación de pedir al centro una ración de calamares rebozados con allioli para compartir, estando a buen nivel, mientras se preparan los bocadillos algunos medios (menos de media barra) y otros enteros (más de media barra):
. bocadillo de carne de potro con ajitos tiernos x 3 (entero y 2 medios): con un relleno de pan algo escaso, filete más grueso de lo habitual perfecto de punto, carne tierna y jugosa.
. bocadillo de chipirones plancha (entero): relleno más completo, buen tamaño de los chipirones y buena presencia de aliño; uno de los recomendados y referido como bueno siempre.
. pincho de tortilla de cebolla: se completó su presencia con unas tiras de pimiento verde; la apariencia dejaba algo que desear pues parecía un poco quemada; la ración adecuada.
. tosta de pan con tomate y jamón: media barra de pan (solo una cara) con tomate restregado y una fina loncha de jamón serrano. Referido como bien.
Finalizamos con carajillo Baileys y cremaets (repetimos algunos) de notable alto; mucha conversación de recuerdos con unos chupitos de hierbas gentileza del tocayo al que pudimos saludar antes de irnos; luego un paseo saludando algunos amig@s de la infancia y recorrido por las tiendas de souvenirs, especialmente las carnicerías y horno, para llevarnos a casa.
Hay que volver más a menudo.
calamares
potro
gasto
vino
cremaet
exterior
Después de unos años (no digo cuantos) conseguimos reunir a la antigua pandilla de gente del pueblo y forasteros.
Unas cervezas para animar el reconocimiento físico y alguna copa de un Soldepeñas blanco de uva airen que llevaba mucho tiempo a temperatura ambiente en la barra al lado de la cafetera, y que le sobraban grados pero no de alcohol. En la comida para 19 comensales, aparte de numerosas botellas de agua, claritas y jarras de cerveza, se bebieron 3 de blanco Las dos Ces (de Chozas Carrascal) 2011 mejor y más adecuada temperatura que el anterior. Luego 4 de Maduresa 2008 bien de temperatura y con la calidad esperada. Fué difícil escoger, ya que no hay muchas opciones de vinos (salvo en comunidad valenciana) y todas más que clásicas. Un vino de Valdeorras causaría estupefacción. Servicio de vino, muy de batalla. Hubo que perseguir las copas para cambiar de vino. Mejor la carta de comidas y voluntariosa camarena asignada.
Compartimos al centro aparte de unos cacaos y almendras al sentarnos, una buenas raciones un jamón correcto; un queso básico; unas bravas como recordabamos de hace años de bar Musical más que aceptables; un pulpo a la brasa de lo mejor que comimos; unas anillas de calamar industriales.
De principales opino de lo que probé: un solomillo en buena ración y sabroso aunque más pasado de punto de fuego de lo deseable. Un entrecotte de buey (vaca) que al menos dos de ellos había que sacar el cuchillo eléctrico ya que aunque de sabor era correcto, la carne estaba atravesada; debimos no acertar el día porque los comentarios de gente habitual eran mejores. De referentes: unas chuletas correctas según me dijeron. Un buen bacalao al pill pill.
Postre de fruta a compartir al centro (¡¡qué gran y barato recurso!!).
Acabamos brindando como toca por la próxima reunión con Juve Camps cinta púrpura. Siguieron los consiguientes y correctos cafés.
Hubo coperío después y empezamos con Santa Teresa 1796 ron antigua solera y al acabarse seguimos con Matusalen gran reserva 23 años.
Estuvimos muy a gusto en el local ya que nos colocaron en el altillo que tiene el local y permitió que estuvieramos aislados sin molestar al resto de los comensales que ocupaban casi la mitad de un muy amplio comedor.
Tambien a nosotros nos sorprendio agradablemente la magnifica relacion calidad-precio, al igual que el trato y la tranquilidad del local.
Vino del lugar mas que aceptable, calamares excelentes, mejillones al vapor y unas navajas preparas en su justa medida de calidad.
Por otra parte las feminas se entregaron a unas chuletillas, tiernas y bien hechas. En cuanto al resto nos decidimos por buey a la piedra excelente.
Postres bien abundantes y bien servidos, cafes y una cantidad ingente de mistela de la tierra.
Vajilla, cubertería y coperío correctos.
Sitio agradable y tranquilo....Recomendable.....
Descubrimos por casualidad este restaurante que nos sorprendió gratamente con una relación calidad-precio inusitada. El local no es intimista ni especialmente bonito, aunque sí que han tenido muy en cuenta la acústica, gracias a la cual, aunque había más de veinte mesas ocupadas en la sala, el ruido no molestaba en absoluto.
Entrantes: Ventresca con tomate valenciano y anchoas (buena materia prima), calamares a la romana (muy buen rebozado), bravas (sin pasarse), tellinas (sin arena y sabrosas).
Principal: Chuletón a la piedra (excelente).
Las raciones muy generosas. Carta de vinos clásica, algo justa pero suficiente, aunque deberían completarla más.
Vajilla, cubertería y coperío correctos. Salimos a 24 € por persona y cenamos realmente bien. Recomendable.
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