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Restaurante O'Peregrino en Barcelona
Restaurante O'Peregrino
País:
España
Provincia:
Localidad:
Zona:
Dirección:
Cód. Postal:
Tipo de cocina:

Añadir vino por copa

Precio desde:
50,00 €
(precio más bajo introducido por un usuario)
Nota de cata PRECIO MEDIO:
67 €
Nota de cata VALORACIÓN MEDIA:
7.1
Servicio del vino SERVICIO DEL VINO
7.0
Comida COMIDA
7.6
Precio medio entorno ENTORNO
7.0
RCP CALIDAD-PRECIO
7.0
Ostras Napoleón
Gambas al ajillo
Chipirones
Rodaballo
Fresas fambleadas
Helado de vainilla
Opiniones de O'Peregrino
OPINIONES
5

Habíamos quedado con mi hijo para comer el domingo 9 de marzo en este restaurante que lleva muchos años en funcionamiento y a pesar que su antiguo propietario se jubiló y cedió la gestión sigue funcionando como siempre a un gran nivel.

El local dispone de dos salas y un reservado los tres con capacidad bastante limitada, las mesas algo juntas, bien vestidas con mantel y servilleta de tela blanca, buenas copas de cristal

Por lo que nos comentó el camarero los asistentes al Mobile Wold Congres fueron los culpables de que hubieran varias faltas de platos de carta, entre ellos los percebes (no quedaban suficientes para una ración) y los camarones, así que descartados estos dos productos nos decantamos por

Entrantes

- Ostras gallegas Napoleón x 3 todas para mi hijo, grandes y muy carnosas, las encontró muy buenas

Compartimos

- Gambas al ajillo de buen tamaño y con el aceite en el punto justo de picante

- Chipirones de playa a la andaluza, muy buena fritura

Seguimos

- Rodaballo salvaje a la donostiarra x 3, buenos cortes acompañados de una verduras al vapor

Postre

- Fresas flambeados con kirsch y Grand Marnier x 2

- Helado de vainilla de Madagascar

Buen pan para mojar con el aceite de las gambas al ajillo

Productos de gran calidad perfectamente cocinado.

Para beber dos cañas de cerveza y pedimos una garnacha blanca del la D.O.Q. Priorat, al traerlo a la mesa el camarero nos indicó que no estaba a la temperatura adecuada a pesar de haberlo puesto en el congelador mientras tomábamos la cerveza lo que es de agradecer, en su lugar nos propuso un vino de la D.O. Ribeiro 100% Treixadura, Terra Minei  que nos lo dio a catar con la condición de que si no nos gustaba no tenia problema a cambiarlo por otro.

Terminamos con 3 cafés, lástima que fueran de capsula de una conocida marca y nos invitaron a dos chupitos de orujo de hierbas.

El servicio agradable y profesional a cargo de un solo camarero se manejó perfectamente con buen dominio de la situación, la cocina funcionó también como un reloj teniendo en cuenta que tenia llenas las dos salas.

Un restaurante muy recomendable que ha aguantado perfectamente el paso de los años manteniendo un gran nivel

 

 

 

  • Ostras Napoleón

    Ostras Napoleón

  • Gambas al ajillo

    Gambas al ajillo

  • Chipirones

    Chipirones

  • Rodaballo

    Rodaballo

  • Fresas fambleadas

    Fresas fambleadas

  • Helado de vainilla

    Helado de vainilla

Nueva reunión de trabajo con 15 comensales en el comedor privao que se nos queda justo de espacio, pero que nos permite estar más cercanos y salidas progresivas a trenes de regreso a diferentes sitios: Valencia, Madrid, Málaga... Como siempre comida pactada por aquello de la rapidez, con segundos y postre teóricamente a elegir aunque en el día de hoy nos dieron pocas opciones de alternativas.

En vino tampoco hubo opciones: albariño Liedo Pondal 2016, básico pero correcto. Agua sin gas.

No hubo aperitivo de la casa, directamente a unas cervezas, un buen pan para un correcto (y verdoso) aceite Vilabanus. Tomamos:

. berberechos: casi crudos, al vapor, amplia ración aunque el tamaño era bastante menor que otras veces,

. garbanzos cocidos con gamba y con crujiente de jamón: muy buen plato, perfectos de sabor, algo de más cocidos para mi gusto (hubo quien le pareció en mejor punto), caldo trabado, gambas con poca cocción que debieron de añadirse casi al final. Muy recomendable y el plato se merecía una cuchara para disfrutarlo en más profundidad..

. bacalao screi (nómada): hecho perfecto, con un poco de alioli en el final de hornear, sabroso, buen punto de cocción, láminas jugosas. Muy recomendable.

. bica: jugosa, algo borracha, mucho más ligera de lo que aparentaba. Queda en el plato algo pobre.

.cafés finales y al menos los que salimos pronto, no hubo ningún extra de orujos o similares

Al igual que el local de Valencia tiene su origen en Galicia, y aquí Juan Miramontes es el encargado de sacarlo adelante como buen conocedor de la ciudad con más de 40 años en la misma. Conocedor del local valenciano, entendí que no tienen que ver un con el otro, pero en una conversación gallega no acabamos de tenerlo claro al 100% por lo que habrá que preguntar en Valencia.

Un local basado en el producto de origen gallego. con una cocina y emplatado clásico, atendiendo más a no estropear el producto que a conseguir sorprender.

Comida para 13 con menú pactado en el lateral del comedor donde queda un pequeño reservado de mesa alargada. Servicio profesional y veterano ene stas lides dando un buen rendimiento ante las prisas de horarios de trenes de salida y regreso a diferentes ciudades.

No vi carta de comidas ni de vinos. Mesa bien montada, buen cambio de platos y cubiertos, copas correctas. Vajilla muy muy simple.

Arrancamos con unas frias cervezas de presión, un pan demasiado compacto y un aceite Viñabanus poco llamativo. Para beber, aguas aparte, un albariño de la casa sin etiquetar pero muy rico con un dulzor superiro a la media y un tinto clásico: Rioja Bordon cianza 2014

Compartimos al centro:

. salpicón de marisco: ración corta con verduras muy troceadas con buena textura y alguna pequeña gambita. Me pareció más un detalle de la casa.

. berberechos al vapor: buen tamaño, buen punto de cocción y sabor, ración muy correcta.

. vieras gratinadas (2 p.p.): algo más secas de lo deseables, horneadas con tomate

. gambas al ajillo: de tamaños variados, bien  hechas, buen sabor, con aceite no demasiado frito, con poco "rock and roll.

Principal a elegri con opciones de carne (entrecotte) y pescado (merluza). La carne buen aspecto, patatas paja en cuenco aparte, algo fino de grosor aunque correcta ración.

. merluza eligiendo entre a la donostiarra y al pilpil: pedí la primera pero por error en la distribución, me llegó la segunda y aunque la encaré con menos ilusión, la materia prima es francamente buena y bien hecha.

Postre compartido con una ración por persona de:

. oreja: una masa de harina frita plana, del tamaño de una coca Cristina, crujiente y algo esponjosa que se recomienda bañar con un toque de anis (El Mono clásico) Interesante

. tarta de Santiago: una cata en tamaño pero correcta en sabor

. mini canutillo de crema: básico.

Correspodientes cafés, infusiones y hasta chupitos de orujo para salidas escalonadas hacia la más o menos cercana estación de Renfe.

Después de tres años de mi última valoración, volví a acudir a uno de mis restaurantes preferidos de Barcelona. Las preguntas eran obvias: ¿Habrán sobrevivido a la crisis?. ¿Mantendrán la calidad?

Grats sorpresas a todo. Excelente comida. Compartimos las mejores almejas del Carril, llenas, gustosas y unas cigalas flambeadas. De segundo, un Rodaballo espectacular, aunque en esta ocasión algo soso. El Albariño de la casa, perfecto y el sorbete de limón con Marc de Cava, para llorar.

Es una alegría saber que este tipo de restaurantes se mantiene tan bien a pesar de la crisis y que la han superado mejor que uno mismo.

Por muchos años y que dure.....

Hola,

Añado la ficha de este restaurante aunque quizás esté rompiendo uno de sus encantos, que es lo poco conocido que es en los entornos gastronómicos. Juan lleva muchos años al frente del mismo y le pone el mismo empeño y ganas desde el primer dia que lo conocía hace muchos años. O’Peregrino es la autenticidad gallega en Barcelona. Lugar correcto sin florituras. Muy pocas mesas.

Juan cuida que no falte materia prima de first división. Aconsejo picar algo de primero (almejas vivas del Carril, navajas excelentes SIEMPRE, tiene un atún macerado maravilloso, camarones, salpicón de marisco, percebes….) Y de segundo hay que irse al horno(rodaballos enormes, carne dura y gustosa, tomé una lubina espectaular en la que estaban más buenas las patatas que la lubina. Todo a la donostiarra o abiertos con guarnición. De postre(que yo nunca tomo) hay que probar obligatoriamente el sorbete de limón. La textura de este sorbete no la he tomado nunca en otro lugar ( y eso que mis hijos piden sorbetes a restaurante que van). A veces incluso innova. Ayer nos dio a probar una tortilla de percebes y camarones para llorar. El vino, sin complicaciones. El albariño de la casa es sencillamente muy bueno. No tomo otro cuando voy allí.

Siempre que he llevado a alguien me lo recuerda cuando me vuelve a ver, repiten si son de Barcelona por su cuenta de nuevo. Es el Boca-oreja más puro que he visto. Espero no estar rompiendo su encanto.

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