Hace unos años comparaba el Clio a abrir un regalo que sabes que te gusta porque lo has pedido tu. No falla. cada año muestra su potencia su elocuencia, pues no hay que molestarse en buscarlo, te envuelve con su fruta dulce, en sazon, casi mermelada, madera tostada como una almendra garrapiñada. Quizás un punto menor de potencia de otras añadas aunque catado no en buenas condiciones
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.