Rojo picota, ribetes amoratados, capa alta.
Buena intensidad en nariz donde destaca su marcado carácter varietal con notas de violetas, frutas negras en sazón, aceitunas negras, trazas especiadas y un marcado fondo balsámico. Con el aire va mostrando un ligero deje mineral, son suelos de pizarra. Con limpieza.
En boca es un vino equilibrado, fresco pero con prestancia, que sin duda nos recuerda más a los syrah franceses que a los nacionales, con acidez y un cierto toque rústico. Final de frutas negras donde vuelven las sensaciones florales y balsámicas. Tanino bien integrado.
Pues nos ha gustado este tinto andorrano, quizá el que más en la cata que hicimos de vinos de este pequeño país pirenaico donde esas viñas en altura dan unos vinos frescos y con estilo, en este caso un syrah de corte más hacia el estilo Ródano norte. Lo malo son las bajas producciones y los altos precios, en este caso unos 40 euros. Pero aquí hay futuro.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.