Es una chenin en apariencia menos ligera de lo que al final resulta. De glicerinoso aspecto, dorado brillante con filo verdoso. Aroma a níspero muy evidente, de los mayores que me he encontrado, también algo de pera limonera con su nota cítrica, herbáceos tanto frescos como finos, a tocador (lavanda), vainilla. En boca es acuoso pero grato, pues tiene el gusto de la fruta amarilla y una estupenda acidez junto al punto justo y serio de amargor. Conjunto aromático y femenino. Para aperitivo casi mejor.
Conexión francesa con el nuevo mundo. Colaboración sudafricana. El nombre y la etiqueta pone de manifiesto el rollo que se lleva su elaborador.
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