De color rubí marronoso muy claro, de capa media-baja, turbio, oscuro, sin mucho brillo. Tímidos reflejos cobrizos, mate. Borde completamente atejado, amplio. Fuerte sensación de grosor, lágrimas permanentes.
En nariz se presenta apagado, muy discreto, sin grandes detalles. Hay una nota de maderas viejas, duelas envinadas, matices de solera y enranciados que concuerdan más en un perfil de generoso tradicional de la zona de Tarragona que a un tinto de estilo clásico. Va despertando muy poco a poco para dar fruta negra confitada, ciruelas maceradas, tepanade, especias molidas (clavo, pimienta negra) y un leve acento balsámico de fondo. Conjunto rústico, sencillo, cada vez con más sensaciones tostadas y de cáscaras de frutos secos.
En boca anda muy justito de fuerza. Parece que su mejor momento ya ha pasado pero se mantiene con vida gracias a un delgado filo de acidez que viene y se va. Grueso, confitado, cálido, tostado, lleno de especias y amargosos agradables. Se intuye que se trata de un vino que tuvo mucho mimo pero que nos ha llegado de camino al tanatorio. Hay que beberlo ya y no esperar mucho más.
Más información del vino: http://vinosclasicos.blogspot.com.es/2013/12/pedro-rovira-anada-especial-1970-reserva.html
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.