Color rojo cereza de capa baja y ribete granate, en evolución.
Intensidad media, estado maduro y algo sobremaduro, carácter reductivo, fruta roja, algo azufrado, toques de higo, mermelada de tomate, sencillo y levemente vegetal, nariz agradable.
Boca suave, super ácida, paladar limpio, tacto suave y agradable, vino ligero aunque con fruta, sorprende, correcto y bien elaborado.
La acidez lo mantuvo fabuloso
Color cereza de capa media-baja, destellos azulados y ribete violáceo.
Nariz con buena carga frutal, muy fresca y ácida, chicle de fresa y un contrapunto herbáceo que da algo de complejidad.
En boca se nota cierto verdor, con la acidez quizá demasiado pronunciada, frutos silvestres (zarzamora, grosella), algo de regaliz. Final frutal con un punto curiosamente cálido que lo penaliza un poco.
Buen vino a buen precio.
Frambuesa de capa media con ribete violáceo.
Fresca nariz de mediana intensidad, en la que sobre un fondo mineral nos encontramos frutillos del bosque a manta aderezados de toques florales (violetas).
Ligero en boca, donde rebosa fruta fresca y muestra una excelente acidez que le aporta mucha frescura. Suave tanicidad y mediana persistencia.
Sencillo, pero sin que nada le falte. Muy agradable. Da gusto beberlo. Desde luego en poco recuerda al vino de otras añadas anteriores que había probado.
Botella abierta con una hora de antelación.
De color rojo picota de capa media, ribete violaceo y lagrima densa que tiñe la copa.
En nariz se aprecian aromas de fruta roja fresca y frutillos silvestres, chucherías y leves notas vegetales y florales.
En boca es pura frescura, con una carga de fruta fresca importante, acidez muy viva y taninos perfectamente integrados, postgusto de medio recorrido con la fruta roja fresca siempre en primer termino.
Como muy bien dice Javier en la nota anterior, la mano de Raúl Pérez se nota y mucho, habrá que probar el roble para seguir confirmando sensaciones.
PVP 5€
Despuésde varios años de no probar los tintos de mi tierra, su calidad a mi modesto entender era bastante floja, y por asistir a una comida en la que los vinos eran : Ribera del Asón, el Roble y el joven de Picos de Cabariezo, me vi obligado, con muy grata sorpresa, a tomar vinos tintos de Cantabria.
A la vista se presenta encerrado en una botella bordelesa, vestido con una etiqueta muy sencilla y muy mejorable, pero ¡Ya!. Necesita otra vestimenta. Corcho discreto. El vino está limpio, brillante con una capa media, bonito color rojo rubí, buena y densa lágrima que se desliza con parsimonia por la copa. Menisco color cardenalicio.
En nariz con buena y presente fruta roja del bosque con una intensidad media, cerezas, mayuetas, algo de arándanos.
En boca es un vino fino, fresco, elegante, equilibrado, taninos domados, presente y elegante acidez que le dará vida y que invita beber. Grato paso de boca. Es largo. Me da una permanencia en boca de 2,00 minutos.
El radical cambio en las elaboraciones de esta bodega me ha sorprendido muy gratamente, la mano de Raul Pérez, asesor de la bodega, se ha notado. La mejoría en la calidad de sus vinos es muy notable.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.