En unos archivos estatales de la ciudad de Roma que datan de 1286, se narra como la familia patricia Filonardi producía los treinta mejores barriles de la zona.
Dorado, limpio y brillante.
Jazmines, agua de azahar, plátano, caja de cerillas y mineralidad.
Boca voluptuosa y envolvente que si bien al principio nos ha parecido algo pesada, después ha ido ganando en frescura. De todas formas, no hay que dejar que se caliente demasiado. Flores, fruta carnosa, pimienta blanca, tostados y piedras.
Final largo y primario.
Un blanco peculiar, de marcado perfil Mediterráneo y con una cierta complejidad. No estoy acostumbrado a este tipo de vinos y creo que es bueno que adaptemos el paladar y abramos nuestro abanico.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.