Dorado limpio y brillante.
Media intensidad en nariz donde destacan sus trazas minerales, herbáceas y cítricas sobre las frutales. Aparecen igualmente ciertos recuerdos de miel, especias y ahumados, además de ciertos atisbos balsámicos. Al final se nota un poco la madera.
En boca está bien balanceado, con una acidez muy fresca que hace pensar en otras latitudes, con un estilo muy propio quedando en el final recuerdos minerales y ahumados, además de frutos secos amargos. Persistencia media.
Santorini es una isla muy atrayente en lo vinícola, en especial por los vinos de la cepa assyrtiko, podada en forma de corona para sortear los tremendos vientos. Nos gustan más los dulces (Vin Santos) que los secos, pero este de Gaia resulta interesante por ese elemento diferenciador. Unos 25 euros.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.