Buen vino este Lovamor, muy al “estilo Maestro”, con ese toque “natural”. Lo que comentas de la acidez es algo inherente a la variedad, he probado casi todos los albillos de la nueva ola, tipo Picarana, Pies Descalzos, 4 Monos, Las Uvas de la Ira, etc… y son vinos de marcada originalidad y cierta complejidad en nariz pero a los que quizá les falta esa frescura en boca que los penaliza un poco a la hora de comer con ellos.
Dicho esto, daría la mitad de mi reino por poder probar uno de los Vega Sicilia blancos que se elaboraban entre los años 1938-1948 con base de albillo. Lo que pasa con estas botellas es que, al igual que los dinosaurios, me temo que están extinguidas.
Saludos,
Eugenio.