Rubí brillante de media capa con reflejos anaranjados y marronosos, ribete a tejado, ligeramente velado, sin apenas presencia de sedimento.
Recién abierto, exhibe una reducción muy típica de los viejos Barolos: cuadra y paja húmeda, sangre, pelo de animal mojado. Moviéndolo en la copa, respira y abre la paleta, se muestra muy complejo e intenso, toques endrinados, hierbas de monte, cueros y maderas viejas, apuntes medicinales.
Boca potente, estructurada y profunda, fruta roja en licor, retama, todavía tiene trazas astringentes y puntas alcohólicas, finos cueros y maderas viejas, toques especiados, tonos minerales y balsámicos, inunda la boca y termina en un final larguísimo y tremendamente sápido.
Probados el magnífico 67 y este 68 que no le va a la zaga, pues no es difícil llegar a la conclusión de que Oddero es un valor seguro, un barolo clásico de toda garantía.
(Lo he visto a posteriori, pero ha sido una bonita botella para "celebrar" mi nota de cata 250 en Verema)
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.