Con este vino siempre he tenido la sensación de que con unos meses menos de roble. O con unas botas de roble de más capacidad, o con una parte en robles de segundo-tercer año, vamos con menos madera, sería más redondo, más elegante y probablemente con mayor sensación de fruta fresca, no tanto fruta escarchada.
P.D: Lo malo de los blancos con tanta madera, es que tengo la sensación de que cuando la madera se ha integrado(Si es que logra hacerlo), lo mejor de la fruta, ya se ha ido.