Vuelto a probar después de algunos meses.
Esta segunda botella se presenta de color rubí de capa media, no demasiado oscuro pero muy limpio. Lágrima translúcida gruesa.
En nariz se aprecian los aromas a frutos rojos frescos, sobretodo fresillas silvestres y grosellas, con un fondo mineral. Se aprecian notas ligramente herbales que van acentuandose al airearse. Pero lejos de ser molestas, complementan la fruta fresca y lo hacen mas complejo.
En boca hay que destacar su ligerza (en el buen sentido), suavidad y frescura. Mencía muy "Atlántica" que me recurda a algún Borgoña en su juventud, o repitiendo de la nota anterior, a un Beaujolais de denominación. Vino interesante al que le ayuda acompañarlo de platillos sutiles como magret de pato, ternera, potaje, pollo, etc... Ya lo volveré a probar en algunos meses.
Por fin pruebo este vino, el cual me motivó a abrir un foro comparando la mencía berciana con la gallega. El significado de este vino es "Locos por la Pizarra" en gallego. Al ver fotos de los viñedos uno comprende el porqué de este nombre.
Este vino es una producción de solo 4000 bot., de mencía ubicada en laderas - prácticamente paredes- de pizarra ubicadas cerca de Lugo, y vinificados por la enóloga gallega Andrea Obenza en conjunto con los hermanos Toni y Miquel Coca, quienes elaboran vinos en el priorat y montsant principalmente.
Lo primero que vemos es un precioso color rubí de capa media, muy limpio. Al girar la copa podemos ver una lágrima translúcida muy gruesa que cae rápidamente.
En nariz apreciamos fruta roja fresca, sobre un fondo floral (rosas, tal vez). Al girar la copa, empiezan a desfilar las notas aromáticas, entre las que apreciamos mas fruta, notas ligeramente especiadas (yo percibí una nota parecida a la nuez moscada), aroma fresco de montaña (pinos), y un fondo mineral que recuerda al aroma de una tornería. A pesar de tener 4 meses de barrica, no hay indicios de torrefactos, lo cual se agradece ante un vino así de delicado. Mas bién yo creo que el aporte de la madera esta en las notas especiadas.
En boca, el vino tiene un ataque ácido y muy fresco, con tanino muy suave. Conforme el vino abre, la percepción ácida disminuye y la fruta va apareciendo poco a poco. La fruta se aprecia mejor cuando se acompaña de comida, preferentemente de platillos no demasiado intensos.
Es un vino que no me gustaría puntuar en estos momentos, mas que nada por ser el primer vino de este estilo que pruebo. Se trata de un vino muy original, delicado, que me recordo un poco a un Beaujolais de denominación o Borgoña con pocos años embotellado, pero con el aporte mineral de la pizarra. Vino delicado e interesante.
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