Picota de capa media. Limpio y brillante.
Nariz fragante dominada por mucha fruta, roja y negra a partes iguales. Aparte, algún balsámico, chocolate negro, cigarrillo, madera vieja, humedad y piedras.
Boca juvenil, tánica y primaria. El paso agarra y hace salivar. Buena acidez y alcohol controlado. Frutos del bosque, madera casi inexistente y algún toque a monte bajo.
Final perfumado de intensidad media.
Uno de esos tintos que te dejan con ganas de más. La uva es típica de la región de Burgenland y crece entre suelos pizarrosos y arcillosos. Estas navidades he tenido oportunidad de probar unos cuantos vinos elaborados con esta variedad y me han gustado.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.