Tomamos esta botella en el restaurante del hotel Mansión Alcázar en Cuenca (Ecuador). A un precio desorbitado de 43 USD cuando en tienda cuesta $9.5, es algo que realmente me resulta cuando menos poco ético. Nos abrieron la botella media hora antes y la sirvieron a 17°C:
VISUAL: Rojo picota de capa media-alta con un ribete de tonalidad burdeos(86).
OLFATIVA: A copa parada se aprecia un claro carácter ahumado y unas curiosas notas de moka y achicoria. Al agitar apreciamos aromas a ceniza y pólvora así como fúngicos de trufa negra. También encontramos un toque vegetal como de pimientos asados y algarrobas. Sigue transmitiendo señales olfativas y en este caso es un toque cárnico y delicadas notas de cuero curtido, de alcanfor y finalmente un recuerdo mineral de tinta china. De increíble complejidad e intensidad alta (92).
GUSTATIVA: En boca se muestra amplio y carnoso con un paso por boca suave, aterciopelado. De alta acidez nos aporta un retronasal que recuerda a la compota de moras y con un toque especiado de fenogreco y canela. Posee una alta persistencia de casi 4 minutos, hemos descubierto otro vinazo chileno, de mucha calidad (91). Sin duda aguantará 4 o 5 años al máximo nivel, carácter no le falta.
La RCP en tienda es muy buena pues por 9.5 USD tenemos este vino aunque ya he dicho que en el hotel se han "pegado la gran pasada"...
El vino acompañó un solomillo "Alcázar"... en salsa de boletus y con espirales crujientes de yuca rebozada. Deliciosa combinación, la carne necesitaba un vino con carácter y lo encontró. Para comprar en tienda sin dudarlo.
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