En la etiqueta dice "para beber bien fresquito." Cuesta $4.99 y me inspiré a abrirlo por un reportaje que ví en CNN sobre un nuevo "Vino de culto" (de Charles Shaw) que cuesta $1.99.
Bonita nariz. Térrea y frutal, con zarzamora y cereza y un toquecito de pimienta. También, muy levemente, algo de animal.
En boca es de cuerpo medio, con toda la fruta por delante y taninos vivos. Corto, pero sabroso. Un vinito fácil de beber. Si te pones a pensar que cuesta un poquito más de la mitad del Rívola 2001, de repente te ahorras una pasta para cualquier bebelata.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.