Es un vino que se encuentra en botella desde junio de 1.995, por lo que se lo decantó para que respirara antes de ser bebido.
A la vista se muestra de un color rojo rubí, brillante, poco profundo y con notas de evolución en el aro.
En nariz, se muestra avainillado y pimentoso, antes que frutal, que debería ser su característica varietal más típica y que se encuentra muy debil por el paso del tiempo. Sí aparecen notas de fruta seca (nueces)
En boca es seco, de baja acidez, de taninos maduros y dulces. Tiene un leve amargor que se confunde con un final de chocolate. aquí la madera aparece pero está bien integrada con lo que queda de fruta, que también aparece aunque más apagado que en vinos más nuevos.
Entiendo que no puede mejorar nada más, y que ha perdido algo de su potencial original hasta la fecha. De todos modos, valió la pena.
P:D: No hay información en etiqueta de la graduación alcohólica, por eso no se completó la casilla pertinente.
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