Y me lo esperaba un poco más potente en boca. Me ha pasado lo mismo que a Jacomur.
La nariz es elegante, con un buen perfume floral, fruta roja, balsámicos (con una buena regaliz), mineralidad, tierra húmeda, cacao, grafito y un toque de caramelo de violetas.
En boca me esperaba una entrada poderosa.... pero no. Se queda corto, como comentamos. Le falta garra, punch, una fruta más presente. No es que sea una esencia de fruta elegante, sino que está como diluida. Notas de fruta roja ácida, con grosellas y fresitas ácidas, toques de moras y frtua del bosque, notas golosas de pastel de frambuesa y vegetales. Esos toques herbáceos le dan frescura, pero es que se queda un poco bluf, como caído.
Me he sentido un poco triste :-(
Vino encerrado en una botella borgoñona que está vestida con una sencilla y moderna etiqueta en su diseño. Corcho que la cierra mejorable. Tiene los poros del corcho corregidos.
A la vista un color ojo de gallo de capa media baja. Limpio y brillante. Fina lágrima que se desplaza con rapidez por el cáliz de la copa. Ribete rubí.
En nariz frutas rojas sazonándose y leves negras, violetas, vegetales y notas balsámicas. La madera sin aparecer.
En boca es muy ligero, con poco cuerpo, diluido, con poco volumen, con frutas rojas muy maduras, monte bajo y alcohólico. Un vino fustrado. Por lo menos esta botella. Muy discreto paso de boca. Me da una permanencia de 2,30 minutos. ¡.oño!, encima es largo.
Un vino que he probado varias veces y esta vez me ha defraudado.
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