Picota cubierto, con ribete rosa. Limpio y brillante.
Como es de Georgia, país del que nunca había probado nada antes ni del que tengo referencias vinícolas, les contaré de una forma heterodoxa, que a ratos me parecía una tannat, en otros momentos una carmenere o incluso una syrah. La uva se llama saperavi, aunque no creo que este dato les saque de dudas. Frutal, con mucho color y aromas pero tampoco podríamos decir que sobreextraído, con un alcohol que marcaba 14º y que tampoco nos pareció excesivo, pero sobre todo el típico tinto del que te terminas la botella sin enterarte.
No voy a puntuar, porque si no me expongo a que mañana me llegue un friki increpándome por la mierda de cata que además me diga que en la zona de Kakheti la varietal en cuestión da puntas de romero y naranjas en sazón.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.