No pierdas la fe. Lo que más fastidia es la espera, pero confiemos en una fabulosa evolución y más en un Viña Ardanza de una excelente añada.
Salud-os!!
Tengo muchas expectativas a largo plazo sobre este vino y por eso tengo unas cuantas botellas que planeo ir abriendo con mucha calma. Pero con 15 años pensé que este era el momento de empezar la andadura de catas progresivas.
En nariz la crianza está bien presente: mucha madera y especia dulce que no oculta la fruta negra compotada. También muchos balsámicos, monte bajo, caja de puros, regaliz y notas de evolución oxidativa pero muy sutiles. Buena intensidad y complejidad notable.
En boca entra relativamente fresco, con cuerpo medio y buena acidez. Pero aquí la crianza resulta excesiva: vainilla y tostados a tope. El tanino está bien redondo y suave. Persistencia larga y posgusto en el que sigue predominando la crianza. Mucha madera. Demasiada?
Me ha decepcionado un poquito. Con 15 años esperaba mayor y mejor integración. He bebido Viña Ardanza casi desde que tengo uso de razón y sé que evoluciona muy bien en botella, así que mantengo la esperanza y lo vuelvo a emplazar para dentro de uno o dos años.
No pierdas la fe. Lo que más fastidia es la espera, pero confiemos en una fabulosa evolución y más en un Viña Ardanza de una excelente añada.
Salud-os!!
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.