Un curioso y buen Ribeiro de un proyecto personal de Bernardo Estévez, viticultor que está revolucionando la escena vinícola gallega. Bernardo fusiona los principios biodinámicos con los de la agricultura natural del japonés Masanobu Fukuoka, con el claro objetivo de permitir que el suelo hable, que la naturaleza se exprese con transparencia en cada uno de sus vinos. A destacar el esfuerzo de Bernardo por recuperar y dignificar las variedades locales casi olvidadas por su escaso rendimiento que expresan como ninguna las bondades de la región. Un vino distinto y concentrado, pero también esbelto y muy elegante. Color amarillo pajizo, limpio. En nariz, es intenso, con los aromas de fruta blanca madura, aromas también de flores e hinojo. En boca es cremoso, expresivo y vibrante. Notas minerales y largo. Un gran vino de Ribeiro.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.