Amarillo pajizo. Fina nariz con aromas primarios de frutas maduras tropicales y amarillas ( piña, maracuyá y plátano ), notitas anisadas y de heno, de flores blancas ( nardos y azahar ), leves herbáceos que se mezclan con las notas cítricas y pequeñas sensaciones cremosas. En boca es muy rico, con fruta carnosa y acidez fresca que le da viveza en el recorrido y un pulso seco. Sápido y bien estructurado, levemente maduro en el final con un posgusto amargoso que recuerda al membrillo, persistencia fresca y frutal. Un vino estupendo y que me ha sorprendido por ser un 2020 y estar en la fecha que estamos, y que la botella los próximos meses debería de mejorar. Rueda y la variedad verdejo es el paraíso de los vinos blancos frutales, con un potencial que cada día va a más y bajo una relación calidad precio imbatible.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.