Gerardo Méndez no pierde el rumbo : sigue elaborando - a partir de cepas prefiloxéricas - un albariño de lujo, sin parecido en Galicia, capaz de envejecer con distinción, y equiparable a la afamada " Coulée de Serrant ", una AOC. por sí sola.
De color amarillo dorado pálido, despide distintos aromas : olores a pulpa de guayaba, a membrillo maduro, a cáscara de toronja, a miel de naranjo, peculiaridades que reaparecen en boca con marcadas notas minerales y iodadas. La crianza sobre lías le confiere una textura grasa pero refinada. Al cabo de dos horas, aparecen notas de panadería y de aire marino una suave untuosidad envuelve el paladar.
Falsamente corpulento, se trata de uno de estos blancos cincelados, distinguidos pero muy densos, lo que sorprende a los amantes de los albariños ligeros, para consumir rápidamente : " La Val ", " Armas de Lanzós " o " Alba Martín." Goza de una excelente acidez, muy agradable - sin ser sobresaliente - y su regusto muy largo evoca el griñón, la manzana Granny Smith, con un toque de uvas pasas.
Las pruebas son claras : la uva albariño - siempre que las cepas sean muy viejas - puede dar lugar a vinos blancos de guarda mediana o larga : son capaces de competir con los mejores caldos del norte del Valle del Ródano, como " Saint-Joseph ", " Condrieu " e incluso " Château Grillet." ( PVP : 23 € )
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.