Cobrizo. Limpio y brillante. Burbuja minúscula.
Aromas primarios, primordialmente. Flores silvestres, mentolados, balsámicos, etc. Con algo de aireación, saca a relucir algún toque a pan tostado y canela.
En boca se trata de un champagne elegante, redondito y bien elaborado. Lo que más notamos es la PN, que va al 80% de proporción. Acidez notable, algún regusto maderoso y absolutamente nada de alcohol, los 12º que marca, estamos convencidos de que son de mentira. Por ponerle una pega, creo que el carbónico se diluye demasiado rápido.
Final perfumado.
Este fue uno de los primeros champagnes con los que me inicié y que hacía siglos que no probaba. De hecho me sorprende que nunca escribiera una reseña. Bien hecho, sin demasiada complejidad, pero sobre todo, barato.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.