Nos encontramos ante un vino blanco de aspecto brillante y en pigmentación en copa en matiz acerado, corazón amarillo pajizo y destellos verdosos. Superficie limpia y buena.
En su fase olfativa a copa parada en una primera impresión es elegante y bueno. De intensidad alta y de buena calidad afloran aromas primarios de carácter afrutado a fruta blanca (manzanas y peras), fruta de hueso (melocotón), cítricos y herbáceos. En copa agitada tenemos más presencia de la fruta de hueso y fruto seco (almendra).
Ya en su fase gustativa nos encontramos con un vino complejo en boca al ataque, seco, con un paso por boca sedoso y envolvente, acidez viva, con potencia alcohólica suficiente. En retronasal se presta con una intensidad medio-alta, de buena calidad y de naturaleza compleja, que recuerdan a lo percibido en nariz (fruta, y herbáceos). Postgusto un tanto ácido, por ende, presenta una arista de un tanto ácida. Persistencia en boca media.
Impresión final buena.
Temperatura de servicio: 4/6ºC
Maridaje: Pasta con salsa de gambas
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