Nueva añada y cambio paulatino de estilo. Seguramente tenga que ver que la viña esté envejeciendo o con que vayan afinando la elaboración, pero lo que noto es un carácter oxidativo, más próximo a Tondonia, que hace algunos años. Por lo demás, sigo percibiendo un armazón poderoso sustentado por una generosa acidez, un paso envolvente, una complejidad notable en boca y una materia prima de excelente calidad. Estoy seguro de que tiene que envejecer muy bien, a ver si tengo la oportunidad de ir abriendo alguna botella más vieja para ir comprobándolo. Lo malo es su precio, que prácticamente se ha triplicado en los últimos cinco años.
No sé si esta añada va a ser lo mejor de Capellanía, ahora y de cara a su envejecimiento. A un vino de ese precio, se le puede pedir más desde sus inicios. Bajo de intensidad, sin las sensaciones envolventes de otras añadas. Resulta mucho más sencillo y liviano de lo esperado. Cítricos, cierta elegancia , pero intensidad media
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.