Vista: Rojo picota algo apagado, de capa media, y con el ribete ancho diferenciado en un tono rosa palo. Limpio pero con poco brillo. Lagrima abundante, fina y de caída más bien rápida que tinta la copa.
Nariz: De inicio poca cosa. Poco vale. Poco dice. Poco Transmite...Aparece dominada por una volátil de alcohol que por momentos hasta resulta molesta. Descubrir algo por debajo resulta un ejercicio de autentico zapador. Le doy más tiempo (2 h), a ver si se despeja, y se produce el milagro, mostrándose limpia, sugerente, fina, elegante, bien definida y con buena persistencia. Aparecen delicados aromas de frutos rojos y bayas silvestres aderezados por una fina pátina licorosa, nuez moscada y canela. En el fondo de la copa encontramos un elegante balsámico.
Boca: Aquí nos encontramos con un titán aún algo desbocado. Es un portento de volumen, acidez y taninos pendientes de mayor integración. Se puede disfrutar, pero sin duda aún es pronto. Tanto por las aristas que impone como por las expectativas que genera a futuro. Falta equilibrio. De tacto seco, no duro ni áspero, pero falto de la sutileza y elegancia percibidas en nariz. Tiene un potencial enorme, solo que ahora lo entrega todo de golpe, sin concesiones. Una madera de calidad pero rebelde, y una fruta que busca su espacio. No le importa el calor del alcohol en mi boca, ni el rastro hiriente de sus taninos en mis encías, ni el amargor de su madera. Al fin y al cabo es un Marques de Riscal Gran Reserva, marca que acumula 162 cosechas.
¡Quien soy Yo para atreverme a valorarlo!
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.