Se vuelve a cruzar en mi camino y misma añada que lo catado en Marzo de este año, aunque con alguna diferencia y a mejor.
Creo que tengo claro que la Carmenere no es una variedad que necesite tanta estancia en botella como otras variedades como las cabernets para explicarse y poder disfrutarla en su máxima expresión.
Aunque a esta botella se le hizo una decantación de alrededor de hora y media, creo que fue un punto a su favor, junto con el tiempo en botella de alrededor de seis meses más que la anterior botella. Por lo demás la nota de cata puede ser parecida a la anterior pero con más elegancia y equilibrio, con los taninos muy integrados y la fruta con mucho protagonismo.
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