Este es el trabajo de Javier & Ana de Atrium Vitis, una bodega familiar y artesanal situada en Quiroga donde hacen vinos parcelarios. El amor por este micro parcelismo responde al deseo por embotellar terruño; queriendo respetar dentro de cada parcela lo que cuentan sus diferentes exposiciones, viñas y suelos. Este Caíño Longo, que sorprende tanto por su fluidez como por su entereza, es un claro ejemplo de ello. Sólo sacan al mercado 300 botellitas de este tesoro, que ejemplifica a la perfección el potencial de esta casta autóctona para dar vinos elegantes, llenos de personalidad y perdurabilidad en el tiempo. Embriagador. Destacan frutas silvestres (fresa, mora, frambuesa), ligeros herbáceos (flor de tojo, hinojo, pimiento de padrón), especias (pimienta de Sichuan, semillas de cilantro) y cítricos (piel de naranja sanguínea). En boca es afilado, vibrante, pero con una sedosidad elegantísima. El tanino tiene grip, pero está muy bien integradito. Un trago inolvidable, de lo más fino.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.