Albarín en pureza (el 80% de su producción gravita alrededor de esta variedad). Tras fermentar espontáneamente en depósitos de acero inoxidable, el vino se crió en contacto con sus lías finas en diferentes tipos de depósitos: un 45% en barricas, un 10% en hormigón y, el 45% restante, lo hizo en inox. Dado el potencial aromático de la variedad, se me ha quedado un poco apagado, como si le hubiesen bajado el volumen. Se queda muy primario (manzana golden, piel de pera, melón) con un carácter que deja entrever que pertenece a la familia de la Traminer. Es cremoso con una acidez que desgrasa. Aunque el vino es muy correcto y varietal, creo que el haber mareado tanto el estilo de crianza no le ha aportado nada al vino. A veces menos es más. El potencial y la calidad de uva están ahí, pero tienen que afinar un poquito el tiro.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.