Tímido en nariz a copa parada pero explota en cuanto se le da un poco de aire entregando mineralidad e incluso salinidad que recuerda a los aromas marinos. También cítricos (corteza de naranja), algo de piña y ligero recuerdo de la madera.
Muy elegante en boca, fresco y ligero, amplio y con buena acidez y estructura. Persistencia muy larga con retrogusto de cítricos (mandarina incluso!), manzana verde y esa salinidad que no abandona.
Posiblemente el Chardonnay americano más borgoñés en estilo que he probado. No hay concesiones a la golosura ni a la tropicalidad. Incluso el alcohol (13.4º) está bastante por debajo de los típicos grados americanos. Elegante, con crianza muy discreta y muy sabroso.
Lo he catado durante varios días tête-a-tête con un Les Longeays de Jules Desjourneys que quizá ha penalizado un poquito al Sandhi porque el Longeays está imponente. Y además en RCP sufre probablemente por los aranceles (porque en Estados Unidos está igual de precio que el francés).
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.